Everth Rodríguez muestra su pericia al tejer el barullo con el mimbre para lograr un sofá. (LA PRENSA/C. CORTÉS)

Muebles de plátano a la orden

Una nuevo valor agregado para este rubro A la fecha todos pensamos que el único uso que se le da a la planta del plátano, es decir el chagüite, es para envolver algunos sabrosos alimentos y amarrar los nacatamales, comida oficial de los domingos nicas. Pero ahora está comprobado que tiene un enorme potencial hasta […]

  • Una nuevo valor agregado para este rubro

A la fecha todos pensamos que el único uso que se le da a la planta del plátano, es decir el chagüite, es para envolver algunos sabrosos alimentos y amarrar los nacatamales, comida oficial de los domingos nicas. Pero ahora está comprobado que tiene un enorme potencial hasta para ser exportado.

Desde hace dos años, una familia de artesanos de la madera en Masatepe ha venido perfeccionando el uso del “barullo” de plátano, que es mejor conocido por ser lo que se utiliza para amarrar los nacatamales, ellos se han dedicado ha elaborar impresionantes muebles con alta calidad y variados diseños.

Nelson Linares junto a su esposa Secia Alemán y las familias de ambos han venido trabajando con esta cinta para elaborar muebles y accesorios.

“Todo empezó cuando hubo una escacés de tule, que es el material que se usa para elaborar petates. Antes el barullo de plátano se usaba para amarres y forros de techos, hicimos las pruebas y al ver que amarraba, pues nos aventamos”, comentó Linares.

Y así empezaron la aventura, probaron hacer una silla con mimbre nacional que se utiliza como “alma”, es decir las guías o soporte donde será tejido el barullo, y desde ese momento ha sido la sensación.

A la fecha, en Nicaragua, sólo esta familia elabora este tipo de muebles, el material lo traen de Rivas y Chinandega, zonas plataneras del país.

Explicó que el material lo compran por manojos y a veces compran la cepa del plátano, en este caso van sacando las hebras y las ponen a secar, “si no se secan bien, se pudren”, enfatiza Linares.

PROTEGIDOS

Una vez fabricados, los muebles son rociados con un químico para evitar los hongos y para fortalecerlos.

“Sabemos que hay mercado para estos muebles, existe oferta importada desde Asia a precios muy por encima de los nuestros”, indicó el mediano empresario.

Los muebles son elaborados con madera de roble, laurel, cedro y genízaro, la que es secada en un horno solar para garantizarle mayor calidad.

Linares es propietario, junto a su esposa, de Mueblería El Arte, ubicada de Petronic 200 metros al este en Masatepe, empezaron hace 10 años y ahora tienen 15 empleados.

La capacidad de fabricación del taller es de dos a tres juegos de sala con barullo de plátano al mes.

Destacó que el taller ha logrado apoyo de Instituto de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme), de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), el Instituto Nicaragüense de Desarrollo (INDE) y el Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade).

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí