- Como su nombre lo dice no se oxida, pero si se moja se mancha. Aprenda a conservar como nuevos objetos, muebles y accesorios de ese material
Aunque hasta hace poco no era un material muy común para las encimeras de cocina, últimamente ha ganado mucho adeptos por ser un material extremadamente resisten, versátil y funcional. El acero inoxidable es uno de los materiales más higiénicos que hay, por eso se ha popularizado mucho su uso en accesorios de mesa y cocina. Es, por ejemplo, una excelente opción para los cubiertos de uso diario ya que sin esfuerzos particulares mantiene el brillo por muchos años.
Actualmente es muy utilizado en las cocinas porque da aspecto de modernidad y limpieza, además de que los objetos no necesitan mucha iluminación en el ambiente y se pueden combinar con todo tipo de colores y que siempre se van a ver bien, dice la decoradora de interiores Carmen Amalia Peters.
Manchas persistentes
El principal inconveniente de los objetos de acero inoxidable, ya sean muebles, accesorios decorativos o baterías de cocina es lo mucho que se notan las huellas o las salpicaduras por el uso. Para mantener la buena apariencia deben ser lavados regularmente con abundante agua y secados con un paño limpio o papel de cocina. Se recomienda usar cepillos o esponjas de fibra de nylon y evitar las ásperas esponjas metálicas.
Pueden emplearse detergentes normales o cremas limpiadoras que no contengan cloro o lejía. Si hay manchas persistentes puede probar con vinagre blanco caliente.
En el caso de muebles se aconseja limpiarlos con un paño húmedo y luego frotarlos con uno seco. Y para darle mantenimiento se recomienda usar cada seis meses pasta especial.