- Sacerdote jesuita fue sepultado ayer en esta ciudad
Corresponsal/Granada
El sacerdote jesuita León Pallais Godoy descansa en paz en Granada, donde ayer fueron sepultados sus restos durante un funeral al cual asistieron familiares, amigos, sacerdotes y religiosas de diferentes congregaciones, junto a muchos de sus antiguos alumnos, entre ellos el presidente de la República, Enrique Bolaños Geyer.
La misa donde centenares oraron por el alma del padre Pallais se realizó en la Iglesia Xalteva de esta ciudad, donde residía el sacerdote, considerado un incansable trabajador de la educación, principalmente a favor de los más pobres.
El padre Pallais cumpliría 93 años de edad el próximo 19 de julio, pero falleció la mañana del domingo en un hospital capitalino a causa de un paro cardíaco, ocurrido tras una crisis de diabetes y neumonía.
GRAN EDUCADOR
El padre Pallais fue educador en el antiguo Colegio Centroamérica de Granada y en 1960 participó en la fundación de la Universidad Centroamericana (UCA) en Managua.
Además, en 1974 fundó en esta ciudad el Instituto Tecnológico Nacional (INTECNA), que él dirigió hasta finales del año pasado cuando renunció a la Presidencia Ejecutiva tras un derrame cerebral.
El padre Pallais abandonó Nicaragua durante el régimen sandinista y durante estos años organizó en Miami, Estados Unidos, la Fundación Nicaragüense Americana (ANF, por sus siglas en inglés) que aún funciona hoy en beneficio de los más pobres con programas de alimentación y vivienda.
El trabajo del padre Pallais le mereció en octubre del 2002 la Orden Rubén Darío, en grado de Gran Cruz, de manos del presidente Bolaños, y la medalla Doctor Honoris Causa en marzo de este año, de parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.
Este año el padre Pallais cumpliría 60 años de sacerdocio. Sus restos fueron enterrados en un mausoleo especial del Cementerio Central de Granada, donde descansan otros sacerdotes, muchos de ellos amigos de «batalla» de este educador.
Durante el funeral, el historiador granadino José Joaquín Cuadra señaló que si el poeta leonés Rubén Darío viviese, éste le repetiría al padre Pallais las palabras dedicadas a León XIII: «Los amados de los dioses mueren viejos. Y sí, además de eso son amados de Dios, mueren más viejos aún… Descansa vieja águila cándida; el mundo sigue en su lucha incesante…».