Llegué por una noche
bajo el apremio de las circunstancias
y me quedé durante muchos años.
Me deslicé bajo tus sábanas
cuando las olas se encrespaban
y mi cuerpo ardía
atrapado por una calenturahaque a cualquiera enfriaba el ánimo.haAun así, desde la primera nochehanos dejamos arrastrarhapor una corriente impetuosa y electrizante.haDesde entonces no conocimos el sosiego.haNo te di, ni me diste tregua.haLas noches adquirieron un brillo diferente.haSe encendieron de un rojo crepitante.haLos días y las noches fueron una.haSe juntaron sin fisuras.haDesbocados por un celo contagiosohadibujábamos en el aire filigranas.haCostumbres atávicas quedaban atrás.haNo sólo la noche bastabahapara sumergirnos extasiadoshaen las profundidades del océano.haEn ese ir y venir, en esos flujos y reflujos,hanuestros cuerpos fundidos eran uno solo.haSaboreé con placer resplandecientehael esplendor de tu madurez sexual.haCómo olvidar si en cualquier momentohay en la menor ocasiónhaatravesados por las flechashade entrometidos y generosos dioses,haascendíamos hacia el espacio infinitohavolviendo nuestro gozohaen una deliciosa e interminable eternidad.