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el tour sube su intensidad
El alemán Matthias Kessler (T-Mobile) sorprendió ayer a los sprinters para ganar la tercera etapa del Tour de Francia, entre Esch sur Alzette y Valkenburg, que estuvo marcada por el abandono del español Alejandro Valverde.
El campeón del mundo, el belga Tom Boonen (Quick Step), se vistió con el maillot amarillo de líder después de esta etapa de 216.5 kilómetros, llena de incidentes en su tramo final.
Kessler se destacó del pelotón en el Cauberg, alto situado a 2 kilómetros de la línea de meta. Conservó 5 segundos de ventaja con los primeros perseguidores, encabezados por su compañero de equipo el australiano Michael Rogers.
El corredor del equipo T-Mobile simbolizó la reacción de la formación alemana, decapitada por la exclusión de tres de sus elementos, el director deportivo Rudy Pevenage, el español Oscar Sevilla y sobre todo el líder Jan Ullrich, antes de la salida a causa del escándalo del dopaje en España.
“Estamos tocados”, declaró Kessler. “Pero por otro lado, somos profesionales. Hay que levantar la cabeza y mirar para adelante. Se lo debemos al equipo, al patrocinador y sobre todo al público”.
Gracias a las bonificaciones, Rogers se colocó segundo de la general, a sólo un segundo de Boonen, que tendrá la alegría de lucir como él esperaba el maillot amarillo durante la travesía de la “Grand Boucle” por su país en la próxima etapa.
Boonen (25 años), cuarto de la etapa, se benefició de un ligero retraso del noruego Thor Hushovd, que cedió 12 segundos con el primer grupo. El campeón del mundo nunca había vestido el simbólico jersey amarillo del Tour.
Valverde, uno de los favoritos a la victoria final, se vio obligado a abandonar tras sufrir una caída a veinte kilómetros de la llegada. Según el primer diagnóstico médico, sufre una fractura de la clavícula derecha.
Antes de esta final llena de incidentes, una escapada lanzada por el alemán Jens Voigt, al que se unieron los franceses Christophe Laurent y Jérôme Pineau, el español José Luis Arrieta y el venezolano Unai Etxebarria, abrió la carrera hasta la entrada en Holanda.
En el final, Arrieta respondió a un ataque de Laurent para librar en solitario una batalla contra el crono en el final. Pero el español tropezó con el Cauberg, el alto que sentencia la llegada de la clásica holandesa Amstel Gold Race.
Arrieta (35 años), gregario de Miguel Indurain en sus inicios, se vio alcanzado en esta corta ascensión, en medio de una inmensa muchedumbre.
El francés Sandy Casar, tocado por un espectador, resultó herido en el final. El australiano Stuart O'Grady se había ido al suelo algunos momentos antes.
El estadounidense Fred Rodríguez y el holandés Erik Dekker, que se vieron envueltos en la misma caída, abandonaron a 55 kilómetros de la línea de meta.
Kessler, de 27 años, logró su primera victoria de etapa en el Tour.