- Los fanáticos alemanes se han desbordado a las calles para ver en público los juegos de su Selección
Más pantallas gigantes
La ciudad de Berlín instalará nuevas pantallas de televisión gigantes en la zona céntrica reservada a los aficionados al futbol (Fan-meile), a fin de que pueda acoger 900,000 personas al mismo tiempo en la semifinal Alemania-Italia, anunció este sábado el alcalde Klaus Wowereit.
“No queremos que 100,000 personas se queden a la puerta, por lo que vamos a instalar dos nuevas pantallas gigantes”, indicó el regidor socialdemócrata de la capital alemana.
Desde el comienzo del Mundial de Futbol 2006, esta zona que comienza en la señera Puerta de Brandenburgo y tiene una extensión de 2.5 kilómetros, se ha transformado en el centro neurálgico para los hinchas del mundo entero, que llegan por millares todos los días a Berlín.
Para el encuentro de cuartos de final ante Argentina, ganado el viernes por la Nationalmannschaft (4-2 en la tanda de penales, tras 1-1 en el alargue), unas 750,000 personas se concentraron en la zona denominada Fan-meile.
Por razones de seguridad, los accesos estuvieron cerrados durante varias horas antes del comienzo del partido, así como ocurrió previo al encuentro de octavos de final Alemania-Suecia (2-0), el sábado de la semana pasada.
“Incluso, en nuestros sueños más audaces, no podríamos haber imaginado que centenares de miles de personas vendrían hasta aquí para ver partidos en los que no jugaba Alemania”, agregó Wowereit.
AMPLIARÁN LA “MILLA DEL FANÁTICO”
Berlín ampliará la denominada “milla del aficionado”, entre la Puerta de Brandeburgo y la Columna de la Victoria, después de que ayer recibiera a 750,000 visitantes y ante la perspectiva de un nuevo aumento para la semifinal.
“Esto es mucho más de lo que esperábamos”, dijo el Alcalde de la ciudad, el socialdemócrata Klaus Wowereit, quien ayer estuvo en el estadio con su novio, Joern Kubicki, ambos en camiseta de fans.
Wowereit se propone extender la zona prevista, ahora de 2.5 kilómetros, para que quepan unas 200,000 personas más.
Con ello se rozaría la cifra mágica del millón de almas siguiendo los partidos junto a las pantallas gigantes de la zona.
La milla del aficionado berlinesa, la mayor del país, adquiriría además proporciones comparables con La Love Parade, el macro-festival de música “tecno”, que durante años tuvo lugar en ese misma avenida, sólo que en un tramo ampliado a cinco kilómetros.
En sus años de máximo afluencia, entre 1999 y 2000, el “tecno” llegó a congregar entre un millón y un millón y medio de cuerpos danzantes.