- Sucesos insólitos por el Mundial
Un vecino de Pekín rescató el aparato de televisión y su mujer al hijo de ambos después de producirse un incendio en su casa del centro de Pekín, justo cuando empezaba el juego España-Francia, informó el Beijing Daily.
Según la mujer, cuando escuchó, a las tres de la madrugada, que los vecinos gritaban fuego, lo primero que hizo fue coger al bebé y salir a la calle en pijama. Su marido, en cambio, lo que salvó fue la televisión y una vez en la calle empezó a buscar dónde enchufar el aparato para poder seguir las incidencias del partido.
Se trataba de una casa de un solo piso situada en los barrios tradicionales llamados hutongs, en los que las viviendas rodean a patios comunales, que en este caso quedó asolado por las llamas.
Por otra parte, la policía de la ciudad de Cantón (sur del país) no tuvo más remedio que liberar a un ladrón al que había sorprendido in fraganti robando un teléfono móvil, porque el dueño del aparato no estaba dispuesto a ir a la comisaría a interponer una denuncia ya que de hacerlo se perdería el principio de un partido.
El Mundial sigue cobrando víctimas mortales en China. La última un paisano seguidor de Holanda que se arrojó desde una ventana del séptimo piso de un hotel después de ver como los “oranje” eran eliminados por Portugal, dijo el diario Shanghai Daily.
Ocurrió en la provincia central de Shaanxi durante la noche del lunes y la policía encontró un papel en bolsillo del aficionado, de unos 30 años, en el que escribió sus últimas palabras diciendo que estaba demasiado desilusionado con el equipo y que quería morir.
Gracias a la nota del suicida, la policía también pudo saber el último deseo de la víctima, que quería que sus órganos fuesen donados para trasplantes. La pasión por el fútbol está causando estragos en China a pesar de que la selección nacional no se clasificó para su disputa y son muchos los aficionados que han tenido que acudir a urgencias con problemas serios de salud, algunos hasta el punto de perder la vida.
Por otro lado, una empresa china trata de vender “aire del Mundial”, que no es otra cosa que bolsas de aire recogido en los estadios donde se está disputando el Mundial, al precio de 50 yuanes (poco más de seis dólares), informó el diario China Daily.
La empresa, llamada Beijing Lunar Village New Energy Science and Technology Co Ltd, debe su nombre a su primera iniciativa empresarial, tan genuina como ésta, que consistía en vender parcelas de terreno de la Luna, el satélite que gira alrededor de la Tierra.