- IICA y Magfor inician elaboración de propuesta técnica y económica para impulsar la producción de biodiesel a partir de la palma africana
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Nicaragua comenzó a elaborar los lineamientos de un programa nacional de producción de biocombustible, a partir principalmente de la palma africana, que estaría listo a más tardar dentro de un año y que definirá las acciones a ejecutar para estimular el cultivo y la posterior producción de biodiesel.
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), en conjunto con el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor), iniciaron la formulación de una propuesta técnica y económica que permitirá desarrollar el programa, en el marco de una estrategia nacional para producir biodiesel y reducir la dependencia del petróleo como principal fuente generadora de energía.
“La elaboración de esta propuesta es la primera etapa para empezar la producción de biodiesel, como lo hizo en 1975 Brasil, actualmente uno de los mayores productores de biocombustibles del mundo, cuando lanzó un programa de producción llamado Proalcohol, para fomentar la producción de alcohol a base de caña de azúcar y su uso mezclado con gasolina”, explicó Roberto Rondón, uno de los formuladores del proyecto por parte del IICA.
LAS PLANTACIONES
El programa prevé en principio la siembra de 200 mil hectáreas de palma africana en tierras deforestadas de las Regiones Autónomas de Atlántico Norte y Sur (RAAN y RAAS), y sugiere cultivar higuerilla y tempate en las zonas de la costa del Pacífico.
Sin embargo, Rondón aseguró que Nicaragua tiene hasta 2.27 millones de hectáreas de tierras aptas para cultivar palma africana en la RAAN y en la RAAS, así como en el departamento Río San Juan.
La siembra de la palma africana se presenta como la mejor opción nacional para producir biodiesel, ya que a partir del cultivo de una hectárea de palma se producirían cinco toneladas de aceite, la materia prima para obtener el biocombustible, en contraste con la media tonelada de aceite que se obtendría de una hectárea de soya, ejemplificó.
Rondón, también ex ministro de Agricultura de Nicaragua, sostuvo que el programa requiere una serie de estudios sociales y económicos, incentivos para la producción del biodiesel, y las estimaciones sobre impacto que tendrá en la economía nacional, tanto positivos como negativos.
“Los estudios socioeconómicos deberán tomar en cuenta la situación de la población en las regiones donde se pretende desarrollar la producción de biodiesel; las necesidades de la infraestructura, como las carreteras y la red eléctrica; la situación de la propiedad; y la legislación que se necesita”, explicó.
También admitió que se deberá calcular el impacto de la producción de biodiesel en la economía nacional, al referir que en importaciones de petróleo el país gastó el año pasado 520 millones de dólares, es decir el equivalente al 61 por ciento de las exportaciones nacionales, pero al mismo tiempo indicó que el comercio de los hidrocarburos representa una de las principales fuentes de recaudaciones tributarias del país.
Rondón indicó que una “parte central” del programa serán los incentivos para estimular la siembra de palma africana, tanto de parte de los inversionistas que se encargarían de la producción biodiesel, como de los pequeños agricultores o colonos que también cultivarían palma para suplir la demanda de los empresarios.