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empuja a Inglaterra a cuartos
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Ver Infografia > Inglaterra continúa en pie de guerra. Venció 1-0 a Ecuador en un partido complicado y sin tregua. Diablos, ¡qué difícil fue!
El gol de David Beckham, ejecutando con impecable precisión e implacable violencia un tiro libre a los 60 minutos, fue un terrible golpe en la nuca para el valiente equipo ecuatoriano, que excediéndose en un trabajo incansable y bien realizado, supo dificultarle todo a Inglaterra ayer en Stuttgart.
Beckham, con esa frialdad que caracteriza a los francotiradores, se colocó frente al balón mirando hacia la valla de Mora, haciendo cálculos geométricos y físicos sobre el impacto, el ángulo y la distancia. La barrera tenía la responsabilidad de cuidar el primer poste, con el arquero en movimiento, pendiente de la escuadra superior izquierda, la más lejana, y siempre una tentación. Beckham vino hacia adelante, le pegó con poder y trazó la pincelada haciendo pasar la pelota sobre la barrera, buscando el poste derecho de Mora. Dio un paso en esa dirección el arquero ecuatoriano, se estiró y voló, pero sus brazos necesitaban un par de pulgadas más de longitud, y sólo alcanzó a aplicar un arañazo.
La puñalada estaba asestada. En ese momento de excitación suprema, todos los ingleses se sintieron saliendo desnudos del baño y gritando como Arquímedes, ¡Eureka! ¡Lo logramos! ¡Gracias David!
En un juego de sostenida agitación, cargado de situaciones presionantes, con Mora respondiendo a constantes exigencias, y Robinson creciendo de acuerdo a las circunstancias, sólo un disparo tan preciso como ese de Beckham podía desequilibrarlo y garantizar el avance de Inglaterra a cuartos de final.
La forma de pelear y resistir de Ecuador, fue excederse en la actividad desplegada. Supo llegar pero sin control para definir, y cuando se replegaba para defender, daba la impresión de tener un hombre más que salía de la nada en los momentos de mayor angustia.
A los 10 minutos, Inglaterra escapó a lo que parecía ser una inevitable estocada. Terry desvió con su cabeza una pelota hacia atrás, y Carlos Tenorio, ya en el area, dio la impresión de estar en control de la situación con todo el arco de Robinson a su disposición. Ashley Cole sacó provechó a la desesperación para conseguir el ímptu necesario y llegar angustiosamente a un cierre providencial. El remate de Tenorio, con su ruta levemente alterada, rebotó en el horizontal.
El arquero Robinson se revisó. No, no estaba sangrando, luego, no había sido herido. Inglaterra permanecía ilesa. Pero Ecuador insistió, malogrando posibilidades. Castillo, Méndez y Tenorio, presionaron en tanto Rooney, con Lampard y Gerrard fabricaban buenas opciones.
Y así, pese a un accionar decidido, se mantuvo el 0-0 en los primeros 45 minutos, y quizás se hubiera llegado al tiempo extra, de no haber sido tan efectivo Beckham con ese escopetazo impresionante.
Aunque revisando merecimientos no es cuestionable su ajustada y complicada victoria sobre Ecuador, todavía no alcanza el nivel deseado el poderoso equipo inglés, que trata de salir de una larga sequía.
Y de eso está bien claro, como usted y yo, el técnico sueco Goran Ericksson.