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Hoy en día, las mujeres nos tenemos que enfrentar a diferentes roles en la sociedad, desde hace algunas décadas participamos en el mercado laboral pero también tenemos que cumplir con los roles tradicionalmente asignados, como el cuido de los hijos, el hogar, el esposo y demás familiares. Debido a la carga de trabajo y al tiempo disponible para cada tarea, las mujeres estamos enfrentándonos a un serio problema, locura por el tiempo.
La locura por el tiempo se manifiesta en el hecho de que no tenemos tiempo para hacer todo lo que tenemos planeado, las cosas las hacemos rápido, no hay tiempo para nosotras mismas, debido a ello nos volvemos malabaristas, porque necesitamos mucha flexibilidad para adaptarnos a todas las situaciones y eso hace que las mujeres muchas veces caigamos en algunas alteraciones emocionales y físicas, haciendo más difícil el disfrute de la vida.
Algunas de las alteraciones que podemos manifestar son irritabilidad, ansiedad, depresión, trastornos del sueño o trastornos alimenticios, las cuales repercuten en nuestra relación con los demás y con nosotras mismas porque luego vienen los sentimientos de culpa.
A nivel mundial, las cosas van variando. Si observamos, en la agenda de una mujer ya podemos ver actividades que tienen que ver con el descanso, el cuido y su recreación, lo cual es muy positivo y tiene que fomentarse, ya que en un plan de trabajo deben incluirse actividades que tienen que ver con el descanso, para lograr alcanzar un equilibrio en nuestras vidas.
Una de las formas de alcanzar el equilibrio es delegar tareas, equilibrar roles en el hogar, cuidar la alimentación, incluir dentro de los planes de trabajo actividades de descanso diarias como la relajación, escuchar música relajante, sonidos de la naturaleza; por lo menos 20 minutos agradables sólo para nosotras.
Además, no podemos olvidarnos de las actividades de recreación mensuales y anuales.
La sociedad cada día nos exige más pero hay diferentes formas de afrontar las situaciones siempre positivamente, porque si lo hacemos con un pensamiento negativo, multiplicamos los problemas y éstos van haciendo mella en nuestra salud emocional y física.
Debemos tomar en cuenta que no podemos ser ciento por ciento perfectas pero sí podemos alcanzar un equilibrio.