- Siguen redadas contra indocumentados
[/doap_box]
SAN DIEGO/ AP
Cunde el temor en un suburbio de San Diego, luego que agentes de inmigración comenzaron a recorrer las calles, como parte de un esfuerzo cada vez más grande para capturar a unos 590 mil indocumentados que continúan prófugos.
Los inmigrantes han expresado sus inquietudes en la urbanización Linda Vista, en San Diego, una ciudad fronteriza con México.
Juana Osorio, una inmigrante ilegal del Estado mexicano de Oaxaca, dijo que sus vecinos han decidido quedarse en sus hogares desde que los agentes visitaron su complejo de apartamentos el 2 de junio.
La gente en muy raras ocasiones abandona sus viviendas para ir de compras, dijo Osorio, de 37 años. Los residentes caminan con miedo.
Su esposo, Juan Rivera, de 29 años, ha dejado de llevar a sus dos hijos al parque durante los fines de semana. Queremos salir, pero no podemos, dijo Rivera, un obrero de la construcción.
En un operativo que comenzó el 26 de mayo y concluyó el martes, agentes federales arrestaron a casi 2,200 indocumentados, entre ellos 400 en la zona de San Diego, más que en ninguna otra ciudad de Estados Unidos.
Fue la última andanada en una campaña contra la inmigración ilegal que ha incluido detenciones de casi 1,200 obreros en una planta abastecedora de paletas de madera para carga, y el emplazamiento de soldados de la Guardia Nacional en la frontera con México.
Todo eso mantiene a los inmigrantes en vilo, inclusive en lugares como San Diego, donde viven miles de indocumentados, muchos de los cuales han residido de manera abierta durante años.
La agencia policial del Servicio de Inmigración y Aduanas dijo que alrededor de la mitad de los 2,179 detenidos en las incursiones realizadas durante 19 días, a nivel nacional, tenían prontuarios criminales.
Pero, aunque el objetivo central serían los delincuentes, los agentes interrogan a los vecinos y a transeúntes acerca de su estatus legal. Y, si están en el país de manera ilegal, son deportados.
Desde el último trimestre del 2005 la agencia ha aumentado su fuerza de tarea, para perseguir fugitivos, de 18 a 38 equipos; y proyecta contar con 52 equipos para fines de año. El gobierno del presidente George W. Bush ha propuesto un total de 70 equipos.
En el barrio Linda Vista viven inmigrantes mexicanos, filipinos y vietnamitas. Como ocurrió en otras ciudades, los miembros de la fuerza de tarea aparecieron en la zona en vehículos sin placas identificatorias. Los agentes vestían de paisano.
El jornalero Freddy Calleja dijo que su tío fue detenido hace unas dos semanas, mientras regaba plantas frente a su vivienda. Un agente le preguntó acerca de alguien que presuntamente vendía drogas en la zona. Cuando el tío dijo que no conocía al narcotraficante, el agente le preguntó si estaba en el país de manera ilegal. El tío admitió que era un indocumentado y el agente lo arrestó.
Calleja dijo que su tío fue deportado. Una semana más tarde, su tío había retornado a San Diego, tras volver a cruzar la frontera en la zona de Tijuana.
Desde que comenzó la ofensiva contra los indocumentados prófugos, Serafina Morales mira a todas partes cuando abandona su hogar, para ver si hay vehículos sin placas identificatorias merodeando por la zona.
Todos tememos ir a la escuela, dijo. Muchos de nosotros tenemos que dejar que nuestros hijos caminen solos por la calle, añadió.
RETORNAN
Hasta el momento, la presencia de los soldados parece estar desalentando los intentos de cruzar la frontera. La Patrulla Fronteriza dice que las detenciones han disminuido desde que la Guardia Nacional llegó a principios de junio.
Pero muchos esperan que aumenten los intentos de cruzarla, a medida que los traficantes de inmigrantes encuentren nuevas rutas para evitar la intensa vigilancia.