La solitaria Isla de Pascua, en medio del Océano Pacífico, recibió oficialmente la noche del miércoles una decena de monumentos y sitios arqueológicos restaurados por la Unesco y el gobierno de Japón, tras cuatro años de trabajos para recuperar parte del patrimonio cultural de este territorio insular chileno.
Las obras restauradas corresponden a algunos de los altares o “ahu”, plataformas donde se alzan los “moais”, esas gigantescas y misteriosas esculturas de piedra volcánica que dan la espalda al mar y son símbolo de la cultura Rapa Nui.
El experto en temas patrimoniales de la Unesco, Ricardo Hevia, entregó las restauraciones durante una ceremonia en la que recibió las obras la gobernadora Carolina Hotu, en representación de la etnia Rapa Nui, a la que pertenece más de la mitad de los casi 4,000 habitantes de la isla, situada 3,500 km al oeste de la costa de Chile.