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El talentoso Francesco Totti es sin dudas un elemento clave de la selección “Azzurra” en el Mundial 2006. Giovanni Trapattoni, ex seleccionador de Italia, tenía tanta confianza en el capitán del AS Roma que construyó el equipo nacional alrededor de él, al mismo tiempo que comparaba su arte con el de Vincent van Gogh.
Totti fue elegido para la Euro 2000 en detrimento de Del Piero, cuando tenía 23 años, y condujo al equipo hasta la final, en la que se inclinó ante Francia por 2-1 tras un gol de oro de David Trezeguet.
También se destacó durante la Copa del Mundo 2002, en la que Italia alcanzó la segunda ronda. Totti fue expulsado (segunda tarjeta amarilla) contra Corea del Sur en el partido en que quedó eliminada. En la Euro 2004, en Portugal, fue suspendido tres partidos por escupir al danés Christian Poulsen. Italia quedó rápidamente fuera de competición.
El seleccionador italiano Marcello Lippi ya ha prevenido a Totti sobre sus problemas de comportamiento en la cancha, pero no lo dejará fuera del Mundial 2006.
Un gladiador que se ríe de sÍ mismo
Totti es un héroe en el AS Roma y ha renovado contrato hasta 2010. Su familia ha vivido en la capital por siete generaciones y Francesco creció en el barrio obrero de Porta Metronia. Tiene la imagen de un gladiador tatuada en su brazo y ha jurado fidelidad eterna al club.
El ex entrenador del club capitalino Fabio Capello también formó el equipo alrededor del carismático capitán y el elenco funcionó como un reloj suizo. En el 2001, Totti lo condujo al título nacional, luego de 18 años de espera.
Anotó dos goles espectaculares en la final de la Copa de Italia del 2003, que finalmente la Roma perdió 6-3 ante el AC Milán.
Fuera de la cancha, Totti es conocido por su timidez ante las cámaras y por sus respuestas monosilábicas. Más de medio millón de ejemplares vendió un libro con bromas sobre su persona. El jugador había aprobado de buen ánimo tal publicación con la condición de que todas las ganancias fueran para los niños del Congo.
Talismán del AS Roma, carta ganadora de los “Azzurri”, Totti permite dar vuelo a la imaginación. Y sus dotes dentro de un terreno de juego, sumadas a su habilidad para reírse de sí mismo, lo convierten en una persona respetada por todos.