- Los Mavericks de Dallas pagan su novatada en las finales de la NBA
[/doap_box]
DWAYNE WADE DIJO QUE ESTABA LESIONADO
Miami / Afp
Después del tremendo desempeño que tuvo el canastero Dwayne Wade la noche del jueves en el cuarto partido de la final de la NBA, todo indica que su comentada lesión en la rodilla podría haber sido un mero anzuelo lanzado a los Mavericks por el “viejo zorro” Pat Riley, técnico del Heat.
Wade anotó en ese encuentro 36 puntos y guió a Miami a una victoria de 98-74 sobre Dallas, que le permitió empatar 2-2 la serie por el título, pactada al mejor de siete partidos y que continuará mañana por la noche (8:00).
Riley preparó tan bien la carnada que Dallas se la tragó completa, y con tal fuerza que cuando el pez texano vino a reaccionar, el presunto enfermo, con sus acrobáticas canastas, prácticamente ya le había convertido en sushi.
Todo comenzó cuando en el tercer cuarto del partido, que el Heat ganó 98-96 la noche del martes, gracias a 42 puntos de Wade, se vio a éste hacer un gesto de dolor, mientras se palpaba la rodilla derecha, después de un ataque al canasto.
Al finalizar el encuentro, el chico de Miami confesó tener un poco de dolor en la rodilla que, según dijo, se lastimó tras una confusa acción bajo el aro.
“Cuando se me fue la adrenalina del partido me dolía bastante. Espero ver qué dicen los médicos”, dijo entonces Wade.
Al día siguiente el jugador no participó en la práctica habitual del Heat, aunque sí en la rueda de prensa, a la cual llegó trasladado en un carrito de golf, dada su evidente dificultad para caminar.
“Cuando fui a la cama esa noche, después del partido, tenía la rodilla hinchada y muy dolorida. Me he pasado todo el día con hielo y siguiendo el tratamiento para estar cerca del 100 por ciento mañana”, indicó Wade el miércoles.
Dallas pagó la novatada por exceso de fe, y dejó a su aire a Wade durante el primer cuarto del tope del jueves. El ‘Rayo’ miamense aprovechó la escasa marca y trazó la pauta hacia la victoria con 14 puntos en ese tramo inicial. Al finalizar el partido, varios integrantes de Dallas se quejaron a los medios que lo de Wade y su lesión no había sido más que un teatro para las cámaras de televisión.
Al ser cuestionado sobre esto Wade replicó: “No tengo que mentir. Si estoy lesionado, estoy lesionado, si no, no lo estoy. Así soy yo”.
Un poco molesto, el jugador de Miami añadió que “estas son las finales de la NBA y no un encuentro entre los mejores amigos. Nos debería importar poco lo que ellos digan, y a ellos debería importarles poco lo que nosotros digamos, hasta que las finales se acaben”.