- A sellar su boleto
Inglaterra debe evitar despreciar al equipo de Trinidad y Tobago, integrado en su mayor parte por jugadores de las divisiones inferiores de la ex metrópoli, si quiere asegurar su clasificación para octavos de final del Mundial de futbol.
Un triunfo sobre los “Soca Warriors”, que sorprendieron empatando sin goles ante Suecia el sábado en su primer partido en una Copa del mundo, clasificaría a Inglaterra, y la acercaría al primer puesto del Grupo B.
Inglaterra estuvo floja a nivel ofensivo ante Paraguay, pero confía en poder demostrar su contundencia ante las vallas rivales, y el partido de hoy revela, en los papeles, como una excelente ocasión.
En el ataque inglés, Peter Crouch, que librará un auténtico duelo de gigantes con Dennis Lawrence (los dos miden 2.01 m), jugará en punta junto a Michael Owen, quien no mostró muy buena forma ante Paraguay, mientras la prensa británica clama por un regreso anticipado de Wayne Rooney.
Trinidad y Tobago, la nación más pequeña que ha clasificado para la fase final de un Mundial (1.1 millones de habitantes), enfrenta este choque con optimismo.
El entrenador holandés de los “Soca Warriors”, Leo Beenhakker, de 63 años, quien tomó en marzo del 2005 las riendas del equipo caribeño, que estaba último de su serie eliminatoria de la zona Concacaf después de tres jornadas disputadas, también cree que sus hombres no están intimidados por la enjundia del rival, al que no considera un favorito al título del torneo.
“Inglaterra tiene grandes jugadores pero no gana en los torneos, y hay que preguntarse el por qué. Es como el Real Madrid. Usted puede contar con todas las estrellas del mundo, pero si no juegan en función del equipo no sirve de nada”, advierte.