Villingen, Alemania/EFE
Los holandeses, creadores del concepto futbol total en el Mundial de 1974, fueron pioneros en muchos aspectos futbolísticos, también fuera del terreno de juego, y se convirtieron en los primeros en permitir, determinados días, la visita de las parejas de los jugadores en las concentraciones.
El debate entre la conveniencia de la práctica de sexo o no durante las concentraciones, la Naranja Mecánica lo resolvió hace unos cuantos años. Lo explica el ex jugador y ex entrenador Johan Cruyff en el libro Mundiales 74, recogido por Julio Maldonado en De la Naranja Mecánica a la mano de Dios.
Cruyff valoró muy positivamente la idea de Rinus Michels de permitir la “convivencia mixta”, tal y como se denominó entonces a la posibilidad de que pudieran convivir los jugadores durante unas horas con sus parejas.
En el seno de la selección holandesa actual se sigue la misma pauta que en otros muchos equipos. De vez en cuando los jugadores disponen de tiempo libre y en esos momentos cada uno es libre para decidir en qué dedicará ese asueto.
En una reciente entrevista, el seleccionador brasileño Carlos Alberto Parreira aseguró estar totalmente a favor de que sus jugadores puedan disfrutar del sexo durante el Mundial.
“No pienso que hacer el amor el día antes de un partido pueda afectar a un jugador. Es sólo sexo, no hay problemas. El problema es que un jugador no duerma, que fume o beba alcohol. Sexo? No, el sexo es siempre bueno, es siempre bienvenido”, insiste Parreira.
El técnico brasileño cree que en el futbol “el sexo no estuvo nunca prohibido ni lo estará” y considera que si él lo prohibiera “me mandarían a un manicomio”.
De hecho, en los días previos al inicio del Mundial el periódico suizo Blick tituló: “Alarma de sexo en la concentración de Brasil”, refiriéndose a la noche libre que pasaron en una fiesta privada en el lujoso Hotel Palace de Weggis (Suiza) Roberto Carlos, Emerson, Dida, Robinho, Ronaldo y Ronaldinho.
La permisividad de Parreira contrasta con la de Luis Felipe Scolari, hoy técnico de Portugal y en 2002 seleccionador de Brasil, equipo que conquistó la Copa del Mundo.
Scolari impuso una férrea disciplina en largas concentraciones, con la indicación expresa de que estaba prohibida la práctica de sexo.
La selección argentina atiende a los cánones existentes. En unas declaraciones realizadas por un miembro del equipo técnico, se informó de que el equipo tendrá, inicialmente, un día libre por semana y que cada jugador puede hacer lo que quiera.
En general, los especialistas convienen en asegurar que “una actividad sexual moderada”, sirve para calmar la ansiedad y descargar las tensiones existentes antes de la disputa de grandes eventos como el Mundial.
La conveniencia o no de la práctica sexual es un asunto recurrente en la historia del futbol. También lo era la necesidad de que los equipos deban mantener concentraciones espartanas antes de los grandes campeonatos, una teoría que tiró por tierra la selección danesa en 1992.
En 1966, el presidente de la FIFA, sir Stanley Rous ya opinó sobre el sexo en las concentraciones. “No tengo nada en contra, siempre y cuando no atrase el inicio de los partidos”, dijo entonces.