El espontáneo croata que saltó al campo en el Estadio Olímpico de Berlín durante el encuentro entre Brasil y Croacia fue hoy multado con 140 euros y desde hoy tiene prohibido el acceso a cualquier partido del Mundial.
El espontáneo, vestido con la camiseta de la selección croata, invadió el terreno de juego lanzando besos al público.
Cuando el delantero de Croacia, Dardo Prso, se acercó a él, se puso de rodillas y le besó los pies. Prso le dio un abrazo y logró persuadirle de que abandonara la cancha sin que tuviera que intervenir la seguridad.
Ayer, en el partido entre Túnez y Arabia Saudita otro espontáneo tunecino saltó en Múnich al campo antes del comienzo de la segunda parte, poniendo una vez más en entredicho las medidas de seguridad del Mundial.