El candidato presidencial del Frente Sandinista, Daniel Ortega, la emprendió contra los observadores electorales. Dijo que en Nicaragua surgían movimientos de observación electoral sin experiencia en la materia, que se convertían en agentes de la política estadounidense.
SIN EXPERIENCIA
“Aquí nos enfrentamos al problema de las malas compañías. Es decir, de repente surgen iniciativas, surgen asociaciones para ser observadores electorales, y no tienen ningún conocimiento de lo que es un proceso electoral”, dijo Ortega.
“No tienen ninguna experiencia en materia electoral —continuó Ortega— y de repente se convierten en agentes de una política que es internacional, que responde a determinados intereses y en particular se convierten en agentes de la política del gobierno de Estados Unidos”.
LA PRENSA quiso conocer la versión de Roberto Courtney, del organismo cívico Ética y Transparencia, pero no contestó su teléfono celular.
Denuncia a EE.uu. de tener campaña contra el FSLN
Ortega expuso ante los funcionarios de la Organización de Estados Americanos (OEA) que recientemente se entrevistaron con los candidatos a la Presidencia, lo que él llama una política permanente de Estados Unidos para desprestigiarlo.
“Estamos hablando de una política sistemática instalada en nuestro país y que trata de articular una acción, primero para descalificar al sandinismo y segundo para polarizar al país, porque aquí hay que estar claros, que ellos (Estados Unidos), han venido trabajando para polarizar al país entre sandinismo y antisandinismo, es decir en lugar de contribuir a la reconciliación, al entendimiento, asumen esa actitud”, expresó Ortega.
Ortega gobernó Nicaragua en los ochenta, luego de una insurrección armada, y se confrontó con Estados Unidos, pues lo miraban como un problema para la democracia en Centroamérica, debido a sus vínculos con Cuba, Libia, la Unión Soviética, entre otros.
El candidato presidencial dijo que era contradictorio que un miembro de la OEA como Estados Unidos, esté violando la Carta Democrática de ese organismo, al inmiscuirse en el proceso electoral nicaragüense.
Según Ortega, Estados Unidos trata de descalificar y de dividir al FSLN.
“Si ellos quieren mostrar su simpatía por determinado candidato, se lo respetamos; si ellos creen en determinado candidato, nosotros se lo respetamos. El problema es que traten de descalificar, de inhibir como no democrática a una fuerza política tan fundamental en el proceso democrático de Nicaragua”, dijo Ortega.
El FSLN ha denunciado que Estados Unidos intenta unir a las llamadas fuerzas democráticas, para evitar un triunfo sandinista en las elecciones nacionales de noviembre próximo.
Se reúne con observadores
Ortega la emprendió contra los observadores y Estados Unidos, al momento de reunirse con una misión del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA).
Los representantes de CEELA, entre ellos funcionarios electorales de Uruguay, Ecuador, El Salvador y Colombia, le manifestaron que el único interés de ellos consistía en que el proceso electoral se efectuara en paz y transparente.
El candidato expresó a los representantes de CEELA, que el FSLN fue el primer partido que impulsó elecciones en 1984 y adelantó nueve meses las de 1990 para supuestamente contribuir al proceso de pacificación del país.
Ortega dijo que en la Constitución aprobada en los ochenta, quedó establecido que se celebrarían elecciones cada seis años.