Robben celebra el gol del triunfo holandÉs ()

ROBBEN DESLUMBRA

Un duelo de alto voltaje en el grupo C de la Copa Mundial 2006 [doap_box title=»Todo difícil» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Después de haber visto Argentina-Costa de Marfil y Serbia-Holanda, queda confirmado que el Grupo C, es terriblemente difícil. El viernes 16, Holanda se enfrenta a Costa de Marfil en Sttugart, en tanto, Argentina se mide con […]

  • Un duelo de alto voltaje en el grupo C de la Copa Mundial 2006
[doap_box title=»Todo difícil» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Después de haber visto Argentina-Costa de Marfil y Serbia-Holanda, queda confirmado que el Grupo C, es terriblemente difícil.

El viernes 16, Holanda se enfrenta a Costa de Marfil en Sttugart, en tanto, Argentina se mide con Serbia en Gelsenkirchen.

De vencer, Holanda y Argentina asegurarían su clasificación antes de verse las caras el miércoles 21 en Francfort. Eso sí, estaría en disputa el liderato del grupo.

El restablecimiento a tiempo de Phillip Cocu, es lo más alentador para el técnico holandés Marco Van Basten.

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HOLANDA SE IMPONE A SERBIA

Durante la fase clasificatoria, mientras conseguía 22 puntos en 10 juegos sin perder, Serbia sólo permitió un gol frente a España.

RESULTADO1-0

Ganó Holanda 1-0, sin poder respirar, necesitando un trasplante de pulmones, y también de riñones, mostrando toda su gama de recursos al ser exigida al máximo por un equipo de Serbia y Montenegro muy competitivo, presionante hasta provocar agobio sin dar ni pedir tregua.

¡Qué buen juego amigos! Lo mejor visto hasta ahora. Lo tuvo todo: intensidad, ritmo, destreza, peligro constante en las dos áreas, ofensivas múltiples y variadas, arqueros trabajando horas extras, defensas pidiendo ayuda desesperadamente y un jugador de brillantez a ratos cegadora y al mismo tiempo inagotable, como lo es Arjen Robben, ese holandés del Chelsea, de impresionante despliegue físico, gran rapidez, y una estocada zurda que le hubiera permitido ser uno de los mosqueteros.

Su gol, fue la inyección de confianza que Holanda necesitaba para evitar atormentarse frente a un equipo de vitalidad exuberante y muy agresivo como es Serbia.

Sobre el minuto 17, en una contra-arremetida naranja, con los defensores serbios a la altura del medio campo, Van Nistelrooy tomó el balón que llegó por la derecha, y al primer rebote, envió el pase detrás Gavrancic que Robben, con un gran despegue logró interceptar de inmediato, para mostrarnos su control, frialdad y precisión a través de cuatro zancadas, hasta disparar con la zurda, como trazando una pincelada, frustrando el esfuerzo del efectivo arquero Dragoslav Jevric que juega en Turquía.

¡Qué útil es tener en el bolsillo una ventaja cuando hace falta tanto por hacer en un partido previsto como muy intenso y complicado!

Holanda ganaba 1-0, y supo mantenerse adelante en el resto del primer tiempo, mientras se alternaban las posibilidades de mover las cifras, con un Robben incansable, desequilibrante, que desarticuló a la defensa serbia en un alarde de quiebres de cintura y cambios de dirección a los 29 minutos, sin poder concretar.

Savo Milosevic, Mateja Kezman y Dejan Stankovic, fueron los mayores generadores de peligro por parte de Serbia, y la incorporación del centrocampista Ognjen Koroman, proporcionó a ratos, mayor agilidad obligando a la defensa holandesa a cubrir mayores espacios.

Fue un partido de futbol abierto, con mayor interés en la construcción de jugadas, de pierna fuerte pero con lealtad, con acción constante en las dos áreas y trabajo extenuante tanto para Edwin Van Der Sar, el arquero del Manchester, como para el no menos formidable Jevric, respondiendo con prontitud frente a lo inesperado.

La figura cumbre fue Robben con esa dinámica inagotable que iluminó permanentemente el sector izquierdo de la ofensiva naranja, filtrándose de diferentes maneras, entregando pelotas, y haciendo apariciones oportunas que en ciertos momentos, enloquecieron a los mastines serbios, imposibilitados de morderlo.

El final fue tan electrizante, que el público lo presenció de pie, con los dedos cruzados y comiéndose las uñas, mientras las oportunidades de uno y otro lado, parecían prefabricadas por la facilidad con que se producían, hasta que se escuchó el pito, con los corazones latiendo como una locomotora cansada, pero con una satisfacción inmensa.

Guarden una fotocopia de este juego. Fue para recordarlo.

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