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debuta ante peligroso costa de marfil
HAMBURGO / Alemania / AP
A cuatro años de una decepcionante actuación, Argentina empezará a recorrer el sendero hacia una esperada revancha cuando juegue hoy ante Costa de Marfil, el equipo más poderoso de los cinco africanos que intervendrán en la Copa del Mundo.
Aunque lo pasado en Corea-Japón suena como un lejano rumor, los argentinos lo sienten como una explosión: la eliminación en primera ronda, con un equipo que era firme candidato al título, fue la humillación más grande de todos los tiempos en el terreno futbolístico.
Una tropa albiceleste renovada pero que no ofrece solidez encara este choque con una incertidumbre que a veces roza al temor. Y más, con la credencial de gol que exhiben los Elefantes con Didier Drogba, artillero del campeón inglés Chelsea.
“Costa de Marfil no sólo es Drogba, ya que en general es un equipo organizado y que marca bien, es fuerte en lo físico y llega con claridad arriba”, dijo el técnico de Argentina, José Pekerman, cuando habló por última vez con la prensa.
Por si esto fuera poco, el cuarteto en el Grupo C se completa con Serbia-Montenegro y Holanda, dos seleccionados de fuste, que jugarán mañana en Leipzig.
“Hay que tener mucho cuidado con los marfileños porque tienen una potencia física tremenda”, dijo el capitán argentino Juan Pablo Sorín.
Además, “los africanos no son lo que eran hace 30 años; ya perdieron la inocencia de entonces”, agregó Sorín. Y no sólo manejan bien el físico, sino que cuidan mucho el balón y lo tratan con habilidad.
Sorín, de 30 años, es uno de los cuatro sobrevivientes del desastre asiático, junto a Roberto Ayala y Hernán Crespo, quienes estarán entre los titulares, y Pablo Aimar, que saldrá entre los suplentes.
Crespo es compañero de Drogba en el Chelsea. Emmanuel Eboué y Kolo Touré también juegan en Inglaterra, con el subcampeón europeo Arsenal, y conforman la columna vertebral en la defensa.
“Éste es un conjunto en todo el sentido de la palabra”, dijo Touré. “Atacamos al unísono, pero también defendemos al unísono y en cualquier momento podemos marcar un gol”.
Uno de los jugadores clave de los marfileños es Didier Zokora, volante del Saint-Etienne, y el que marca los tiempos de su equipo cuando hay que defender o atacar.
La gran carta de triunfo de Argentina es Lionel Messi, de 18 años y atacante del Barcelona, pero saldrá en el banco, ya que su físico no es el mejor a raíz de una lesión que lo dejó unos dos meses y medio afuera de las canchas.
Y el cerebro indiscutido del equipo es Juan Román Riquelme, el pausado y habilidoso enlace del Villarreal español.