- Llevan los frijoles para el gallo pinto
Tres mil 500 litros de agua natural, 25 de salsa especial inglesa hecha en Costa Rica y 200 latas de 800 gramos de frijoles mantienen nutridos a los futbolistas ticos que afrontarán, desde el viernes, el Mundial de Alemania 2006.
Las diferencias nutricionales y culturales que separan los hábitos costarricenses de los alemanes impulsaron a los responsables de la expedición latinoamericana a proveerse de los productos básicos en su desplazamiento a Europa.
Sin embargo, los límites existentes para el transporte de productos impidió a los miembros de Costa Rica trasladar más alimentos, especialmente frutas tropicales, típicos y habituales en la nutrición caribeña.
“El agua es para que las diferencias en la elaboración de las comidas sea la menor posible. Hay una distancia notable entre la nuestra y la de aquí”, indicó la responsable en nutrición de Costa Rica, Hannah León.
Fernando Quevedo es el cocinero que forma parte de la delegación tica. Supervisa todo lo que nutre a los futbolistas y por sus manos pasa todo lo relacionado con la alimentación del equipo.
“Los frijoles son para nosotros lo que el pan para los europeos. Pudimos traer 200 latas de 800 gramos y con ello hacemos el gallo pinto, que es una mezcla de arroz y frijoles. El arroz no lo pudimos traer. No es el mismo que empleamos porque es un alimento que tiene mil variantes. Pero el que empleamos en Alemania nos sirve”, añadió la nutricionista.
“Lo completamos con una salsa especial inglesa —Lizano— hecha en Costa Rica. Es un complemento importante y tradicional en nuestra alimentación”, añadió León, quien calcula cada detalle de la alimentación y se ocupa de la comida de los jugadores en cada lugar al que acude la selección.
“Ahora estoy en contacto con el hotel que nos va a alojar en Múnich para tener todo preparado en los dos días que vamos a estar allí”, concluyó.