- El Bóer no quiso jugar anoche
El Bóer, que tiene la guillotina de la eliminación en el cuello, no se presentó a jugar ayer frente al Granada en el Estadio Nacional, en forma de protesta porque la Federación de Beisbol no ha dado respuesta a un juego que protestaron ante Matagalpa, por la supuesta mala inscripción del lanzador colombiano Rafael Rojano.
Martín Madriz, presidente del Bóer, alegó que la Federación estaba esperando el resultado del juego de anoche, para así dar un veredicto. Entonces, decidieron no jugar, mientras no sea aclarado el asunto.
Este es el último escándalo del Campeonato Nacional de Beisbol más accidentado que se recuerde. “Durante fui pelotero, nunca vi tanto relajo. Aquí uno llega al campo y no sabe si va a jugar”, lamentó Ernesto López, cuya carrera inició justamente con la época del beisbol moderno (1970).
Carlos García, presidente de Feniba, aseguró que el Bóer metió la protesta el viernes pasado y con el impasse del fin de semana, el lunes la remitió al presidente de la Comisión Técnica, Jorge Zelaya, quien según García, hoy se pronuncia.
El Bóer necesita ganar en la mesa el juego que protestan para mantener sus mínimas, pero legítimas, esperanzas de colarse a la Final, algo que parece imposible, porque hay dos juegos pendientes entre Granada y Matagalpa, quienes han venido manejándose para asegurar sus boletos a la gran fiesta.