El presidente boliviano, Evo Morales, anunció el inicio de una “revolución agraria” para regular el ordenamiento y la distribución de tierras fiscales a campesinos pobres, una iniciativa que es fuertemente resistida por los empresarios agrarios del oriente boliviano, la zona más rica del país.
El gobernante socialista entregó el sábado siete decretos y algunos títulos de propiedad a pobladores en una multitudinaria concentración realizada en Santa Cruz, en el este del país, región que concentra el mayor potencial agropecuario.
Según Morales los decretos permitirán redistribuir de manera inmediata 2.5 millones de hectáreas de tierras de propiedad del Estado a los pueblos originarios de los departamentos (provincias) orientales de Santa Cruz, Pando y Beni, medida que fue calificada de “unilateral y política” por los representantes de los empresarios del agro.
El Gobierno y los empresarios del oriente boliviano rompieron el viernes el diálogo sobre la política oficial de asignación de tierras a los más pobres, pocas horas después de entablarlo.