- Padilla no logra
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padilla CAUSA FRUSTRACIÓN
La historia se repite, sólo que en otro escenario y con distintos espectadores: nadie sabe por qué pero Vicente Padilla, con un instrumental físico envidiable, no consigue explotar todo ese material, hasta traducirlo en éxitos desde el montículo.
“Tiene el mejor talento físico en nuestro staff”, nos comentó en Filadelfia, Larry Bowa, mientras conducía a los Filis en el 2004. “Algunos clubes se preocupan cuando Padilla sube al box. Saben que es agresivo y poderoso”, agregó el timonel.
La prensa de Filadelfia, que a menudo se refería al nicaragüense con cierta indiferencia en represalia a su política de no brindar entrevistas, fue también constante en juzgar su material como algo especial, pero sin la habilidad para ser utilizado.
“Lo más grave es su inconsistencia. Un día parece un clon de Juan Marichal (243-142 y 2.89 en 16 campañas) y al siguiente, uno de Calvin Maduro (10-19 y 5.56 en cinco años en las Mayores)”, señaló en su momento Paul Hagen del Daley News.
Ahora es en Texas.
Tras su explosión la noche del sábado ante los Medias Blancas, quienes le asestaron su cuarta derrota y le propinaron el peor castigo recibido este año (7 carreras limpias en 3.1 innings), los dirigentes de los Rangers no pudieron ocultar su frustración.
“Esta vez Padilla estaba confiando en su material”, señaló el coach de lanzadores, Mark Connor, al Dallas Morning News. “Lo que me frustra es que tiene el talento para estar entre los mejores abridores de las Mayores”, agregó. Pero no lo está.
Evan Grant, el redactor del Dallas Morning News que cubre a los Rangers durante toda la temporada, viajó a Chicago y asegura que Padilla fue una mezcla de frustración y talento seductor, todo junto a un sicodélico estofado difícil de imaginar.
“Tome como ejemplo esto”, dijo Grant. “El mánager Buck Showalter y el coach Connor dicen que Padilla tenía un material fuera de serie el sábado, pero sólo duró 3.1 episodios en una derrota 8-6 ante los Medias Blancas”.
Grant va más allá al señalar que este asunto “era algo parecido a asistir a un show de Jimi Hendrix, pero sin sus guitarras, sin su música y sin todas sus cosas”. Todos saben que tiene el material, pero cuando hay que mostrarlo, lo esconde.
En algunas oportunidades Padilla muestra una electrizante recta, pero se asegura, que se rehúsa a mezclar sus pitcheos con bolas de rompimiento. En otras ocasiones decide mostrar todo su repertorio temprano y se queda atrás en el conteo.
Algo de esto le sucedió el sábado ante los Medias Blancas, quienes fueron pacientes en el homeplate y halaron el gatillo en el momento preciso.
Pero aparte de las oscilaciones que Padilla tiene respecto a su fortaleza (porque un día lanza a 96 millas y luego apenas se asoma a las 90), tiene que hacer ajustes con su control.
Tiene average de 4.14 bases por bolas por juego de 9 entradas, el sexto promedio más alto en la Liga Americana. Y los cinco bateadores golpeados, son el séptimo total más alto en la liga.
“Una ventaja para Padilla, es que aún está joven y tras esta experiencia, quizá no vuelva a cometer los mismos errores”, confía el mánager Showalter.
Ojalá así sea. Padilla necesita asegurar su futuro, ahora.