CARTAS al DIRECTOR

CARTAS al DIRECTOR Padres e hijos “Para cuando un hombre se da cuenta de que quizás su padre tenía razón, ya tiene un hijo propio que piensa que su padre está equivocado”. Proteger a la niñez Los abusos contra la niñez son un mal endémico no sólo en Nicaragua, sino en todo el mundo, por […]

  • CARTAS al DIRECTOR

Padres e hijos

“Para cuando un hombre se da cuenta de que quizás su padre tenía razón, ya tiene un hijo propio que piensa que su padre está equivocado”.

Proteger a la niñez

Los abusos contra la niñez son un mal endémico no sólo en Nicaragua, sino en todo el mundo, por lo que las autoridades se deberían preocupar por enfrentar y buscarle una alternativa para disminuir o bajar el índice de abuso y explotación en todas sus formas.

Una de las alternativas sería aumentar la pena contra los abusadores de niños y niñas porque estos sujetos con sus aberraciones producen severos trastornos psicológicos irreversibles y de consecuencias devastadoras en la etapa de adultez, condenando a las víctimas a un retraso educativo, psicológico, moral, de salud y de desarrollo social.

En algunos reportajes de LA PRENSA se narra como un individuo explota hasta tres niños, obteniendo por cada pequeño unos 100 córdobas o sea unos 3,000 córdobas mensuales, que en Nicaragua no los gana una enfermera, una profesora de primaria o secundaria, ni una secretaria o una afanadora que trabaja honradamente y realizó estudios medios y superiores.

La ley debería castigar y penalizar no sólo la explotación sexual, estupro, violación, etc. sino castigar a los individuos irresponsables que explotan a sus hijos, exigiéndoles que pidan limosnas. A estas personas se les debería encarcelar o ponerlas a realizar trabajos de obras públicas durante 10 ó 24 meses para pagar por sus delitos y por obviar la responsabilidad. Este abuso es un delito grave, porque le están robando su infancia, estudio; jugar o crecer en un ambiente sin riesgo de peligro e influencia negativas.

El Estado tiene el deber y la obligación de proteger y educar a la niñez y la juventud, pensando en el progreso y el futuro de su nación. El Gobierno debe rescatar a todos estos niños de las calles, semáforos, terminales de buses y denunciar a sus progenitores en los juzgados aplicando las leyes con rigor y sin contemplaciones.

Byron López López

Políticas agrarias

La reducción de la pobreza no se logrará con la creación de más o nuevas fuentes de trabajo en las ciudades o con la sola industrialización de la producción, si no se reactiva el agro a los niveles de los años sesenta.

Es triste contemplar tantas tierras abandonadas e improductivas mientras la gente del campo busca las ciudades para engrosar la lista de desocupados y limosneros. Obtener un trabajo o realizar una actividad sólo para el sustento familiar no contribuye a la reducción de la pobreza.

Los planes de Gobierno deben estar enfocados a mejorar la calidad de la educación y reactivar el trabajo del campo. Para ello deben invertirse recursos en educación, específicamente en el recurso humano más que en el material y debe garantizarse la seguridad en el campo, mejorar las vías de comunicación, proteger las fuentes de agua y los bosques para que la gente retorne al campo a cultivar la tierra. Un campesino en la ciudad será siempre pobre e indigente, pero un campesino cultivando la tierra en poco tiempo abandonará la fila de indigentes. Sólo de esa forma se logrará la reducción de la pobreza.

Fulvio Tijerino Pérez

Donantes y FMI

Hay una contradicción entre lo que dice el señor Jürg Benz, representante de la cooperación suiza, en nombre de los donantes y el FMI.

Los donantes se atienen a los hechos, el FMI a sus propios dogmas. Para el FMI, si ha habido avances macroeconómicos, tuvo que haber disminución de la pobreza. Para los donantes, la educación y la salud se deterioran continuamente, y, por lo tanto, no hay disminución de la pobreza.

Pero lo peor es que el FMI en agosto obligó al Gobierno y a la Asamblea Nacional a congelar los gastos en educación y salud para los próximos cuatro años. Así no puede haber disminución de la pobreza. ¿Por qué los donantes toleran esos condicionamientos al Gobierno de Nicaragua?

Iván García Marenco

Convención de Palermo

La Convención de Palermo del año 2000, de la cual Nicaragua es signataria, dice que “hay un estrecho vínculo entre la corrupción, el terrorismo y el narcotráfico”.

Desgraciadamente esto no podía ser más cierto en nuestra desventurada Patria. Es obvia la forma en que un Poder Judicial súper corrupto se esmera continuamente en propagar la denegación de justicia en contra de la sociedad nicaragüense. El caso de los 609,000 dólares fue simplemente una muestra más de la casi ininterrumpida cadena para favorecer al narcotráfico.

El triángulo no podía ser más claro: el terrorismo de Colombia se alimenta con las armas compradas en Nicaragua al amparo de la corrupción, y con ese mismo amparo entra al país la droga que será vendida para comprar las armas. Solamente faltarían más condecoraciones para los máximos capos narcotraficantes de las FARC, por ejemplo. Ya Ortega le impuso la medalla A.C. Sandino a “Tirofijo”. Si Ortega llegara a ser presidente sin lugar a dudas le impondría la Orden Rubén Darío.

La misma Convención de Palermo dice que “el trípode sobre el cual descansa la asociación mafiosa está compuesto por la violencia, la corrupción y la obstrucción de justicia”.

Aquí también vemos la obstrucción de justicia cotidiana que ejerce la Fiscalía, la denegación de justicia cotidiana del Poder Judicial, la violencia y el terrorismo callejero que ejerce cierta agrupación delincuencial, disfrazada de partido político.

La única parte de dicha Convención en la que yo no concuerdo, en el caso de Nicaragua, es donde explica que la delincuencia corrompe a los jueces y fiscales para lograr la impunidad. Yo discrepo en esto. Aquí en Nicaragua la delincuencia está formada por jueces y fiscales que no hace falta que los corrompan.

La colombianización acelerada en Nicaragua se da gracias a los acuerdos de Alemán con Ortega y a sus subordinados cumplidores: CSE, CSJ, Fiscalía y la Asamblea Nacional.

Eduardo Sánchez Reñazco

¿Reconciliación?

No me explico en qué sentido el comandante Daniel Ortega habla a priori de un gobierno de reconciliación y de unidad nacional, desde el momento en que existen varios candidatos a dirigir el futuro gobierno y que se supone que cada uno de ellos tiene un programa para la nación para los próximos cinco años.

De un gobierno de reconciliación y de unidad nacional, el comandante Ortega podría hablar a posteriori en caso de vencer en los comicios para obtener un mayor apoyo a su gestión de parte de la oposición o parte de ella, en el sentido que sea un programa tal que obtuviera un alto consenso para mayor beneficio del país.

Y aún si así fuera, no entendiendo lo de la reconciliación puesto que no hay una guerra civil en acto, sólo diferencias aparentemente notables, que en el marco de una democracia mejorable es posible el diálogo constante y el debate parlamentario, necesarios para lograr el mayor consenso posible y evitar de esa manera gobernar desde abajo como en el pasado en caso de otra derrota.

Hugo Palma-Ibarra

Incongruencias

No entiendo por qué la DGI y la DGA están por encima de la ley y pueden ingresar a una propiedad privada sin orden de cateo judicial a como establece la ley.

¿Por qué si el FSLN controla los sindicatos de estudiantes, universitarios, buseros, médicos, la Policía y tal vez hasta fontaneros y carretoneros, estos se viven malmatando entre sí?

¿Por qué me piden partida de nacimiento a cada rato para esta o aquella situación si tengo cédula?

¿Y por qué al presentar una partida sacada hace 4 años, me dicen que no es válida, y que tiene que ser reciente?

¿Acaso lo inscriben a uno cada mes?

No entiendo ¿por qué se pide licencia para manejar un automóvil a los 18 años y los carretones son conducidos por las principales calles de Managua salvajemente por niños de 10 y 12 años?

¿Por qué hasta ahora se preocupa el gobierno por la obscenidad de los traficantes ilegales de madera, si esto tiene años de estar sucediendo a la vista y paciencia de todos?

Gustavo Oporta

Unión Fenosa

Lo de Unión Fenosa es una mentira sin fin. Estos señores actúan de forma similar al gremio de transportistas, sólo reportan pérdidas, pero no se retiran del negocio. Desde hace casi una semana, o sea antes de los cortes programados de 6 horas que comenzaron ayer, en el sector de Villa Miguel Gutiérrez, en Managua, el fluido eléctrico se estaba suspendiendo dos horas por la tarde y hasta cinco horas por la noche. Hace unos días, la interrupción fue de las 7:00 p.m. a las 12 de la media noche. Esta situación afecta a la población que tiene que caminar a oscuras hacia sus hogares y fomenta la delincuencia.

Sergio Chavarría

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