pese a LUCIR UN FÍSICO SIN CORPULENCIa, Pedro Martínez ha hecho historia desde el montículo. (LA PRENSA/AP)

¿será MEJOR?

Pedro Martínez va rumbo a los tres mil ponches [doap_box title=»Tres Cy Young» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El primer Cy Young de Pedro Martínez, fue capturado durante su última temporada con los Expos de Montreal, derrotando a Greg Maddux en 1997… Ese año, Pedro ganó 17 y perdió 8 con 1.90 en carreras limpias ponchando a 305 […]

  • Pedro Martínez va rumbo a los tres mil ponches
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El primer Cy Young de Pedro Martínez, fue capturado durante su última temporada con los Expos de Montreal, derrotando a Greg Maddux en 1997… Ese año, Pedro ganó 17 y perdió 8 con 1.90 en carreras limpias ponchando a 305 adversarios.

Boston lo contrató para 1998 y obtuvo de él, una extraordinaria faena, pero no lo suficientemente fuerte para superar a Roger Clemens, que ganó 21, perdió 7, registró 2.05 en efectividad y ponchó a 292.

En el 99, Pedro aplastó a los retadores con 23-4, 2.07 y 313 ponches, y en el 2000, aseguró todos los votos de primer lugar con 18-6, un impresionante 1.74 en carreras limpias y 284 ponches, pese a perder 6 aperturas. En sus tres primeros años con Boston, Pedro ganó 60 juegos con 17 reveses y 848 ponches, todo un alarde.

Debutó con los Dodgers en el 92 trabajando sólo en dos juegos, pero en el 93, a lo largo de 65 faenas, apenas 2 como abridor, y 107 entradas, envió una señal de lo que podía llegar a ser, ganando 10 y perdiendo 5 con 2.61 en efectividad, sólo 76 hits en contra y 117 ponches. Pero los Dodgers lo soltaron, fue a parar al débil Montreal, y en su temporada de despedida, 1997, ganó su primer Cy Young.

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MARTÍNEZ QUE MARICHAL

Cada vez que vemos en acción a Pedro Martínez, nos preguntamos: ¿Hasta dónde podrá extender su grandeza mientras batalla con ese hombro gimiente, y en ocasiones crujiente?

Derrotado por vez primera en este 2006 pese a trabajar consistente durante siete entradas contra los Marlins de la Florida, permitiendo 5 hits y 2 carreras, ponchando a 10, Pedro anunció que una vez terminado su contrato con los Mets de Nueva York, a expirar en el 2008, se retirará del beisbol.

En su anterior salida, el dominicano había sido víctima de una traición, al no poder ganar un juego que entregó con ventaja de 4-0 sobre los Yanquis de Nueva York en el octavo inning. El cerrador Billy Wagner, naufragó estrepitosamente.

Ganador de 5 juegos en un abril fulgurante, Pedro no pudo agregar una victoria en mayo por una alarmante falta de apoyo, y finalmente perdió su invicto superado por el llamativo prospecto de 6 pies y 7 pulgadas, que es Josh Johnson.

Pisando fuerte el acelerador en el inicio de esta su décimo cuarta temporada en las mayores, las cinco victorias de Martínez en abril lo llevaron a un total de 202 por sólo 85 reveses.

Difícil comparación

A su bola rápida de movimiento extra, cuyo uso ha tenido que dosificar para evitar desgastarse más rápidamente, Pedro agregó una variedad de recursos que lo han convertido y sostenido como uno de los pitcheres más difíciles de vencer.

Ponchando a 80 adversarios a lo largo de 67 entradas y dos tercios en 10 aperturas este año, el pitcher que cumplirá 35 años en octubre, llegó a 2,941 “kaes”, necesitando sólo 59 para aterrizar en la pista de los 3,000.

¿Puede ser considerado Pedro Martínez tan grande o más que Juan Marichal? Atreverse a una comparación tan cerrada, equivale a meterse en un laberinto, asombrándonos frente a la montaña de cifras deslumbrantes y hechos impactantes que vamos a tratar de escalar.

Marichal debutó a los 22 años ganando 6 juegos y perdiendo 2, extendiendo su carrera hasta los 37 años, sin victorias en apenas dos juegos lanzando para los Dodgers.

Martínez realizó su primer trabajo cerrando la temporada de 1992, con 21 años, con una derrota en dos apariciones, y actualmente, con 35 años, informa que tendrá dos temporadas pendientes, es decir que como Marichal, permanecerá activo hasta los 37. Esa igualdad en el uso del tiempo, pese a lo diferente de las épocas, permite hacer algunas consideraciones más equilibradas que las hechas entre Ruth, Aaron y Bonds.

Marichal logró 243 victorias perdiendo 142 veces con una efectividad de 2.89 en 3,507 innings, ponchando a 2,303 enemigos. Pedro lleva 202 victorias con cuatro meses por delante en este 2006 y las temporadas del 2007 y 2008 haciéndole señas. Así que puede atacar la cifra de Marichal, mientras supera ampliamente los 3,000 ponches, primer latino, y quizás caso único, en lograrlo.

Un factor clave

Utilizando como el primer factor de evaluación, lo más directo como son las tres grandes coronas del pitcheo, Pedro sería el más ponchador, con posibilidad de ser más ganador, y peleando bravamente en efectividad con su 2.72 actual frente al 2.89 de Marichal.

Si Pedro termina con ventaja en los tres renglones que determinan la excelencia en el pitcheo, no habrá nada que discutir. En cualquier ranking será ubicado mejor que Marichal.

¿Cuál es el mayor símbolo de la excelencia en el pitcheo? El premio Cy Young, y Pedro ha ganado tres, por ninguno de Marichal. Otra ventaja de mayúsculo significado. Cierto, entre 1962 y 1971, Marichal fue un tirador cerebral de impresionante efectividad, pero, se encontró con Sandy Koufax y Bob Gibson, fieras escalofriantes.

Como ganador de 20 juegos, Marichal tiene ventaja con seis temporadas, cuatro consecutivas, en tanto Pedro ha sido limitado a dos, cuando estuvo trabajando para los Medias Rojas de Boston, y se ve muy difícil, que pueda conseguir otra.

Su ritmo de inicio este año con 5 triunfos, nos hizo visualizarlo rápidamente como un casi seguro ganador de 20, pero al salir con las manos vacías en mayo, esa posibilidad se redujo drásticamente, sobre todo, por ser propenso a ciertas afectaciones en su brazo derecho.

Marichal lanzó un no hitter desde la colina de los Gigantes contra los Colts de Houston , en tanto Pedro, trabajó 9 innings perfectos frente a los Padres de San Diego, antes de ser bateado por Kip Roberts en el décimo.

Polémica interminable

¿Cómo poder precisar quién es el mejor entre Martínez y Marichal, cuando el equilibrio nos hace sentirnos tambaleantes al borde del precipicio de la equivocación?

¡Diablos, qué incomodidad! La polémica puede ser interminable.

Marichal no necesitó ganar 300 juegos ni ponchar a 3,000 enemigos para mostrarnos su grandiosidad desde la colina. Fue un experto en manejar dificultades, una estadística todavía no registrada en los box scores. Parecía como si Dios le susurrara al oído, qué debía tirar cuando las brasas ardían alrededor del montículo.

Siempre fue un espectáculo por su destreza y seguridad. Un catedrático del arte de sacar outs, trabajando con la concentración y eficacia de un relojero suizo, a sesenta pies y seis pulgadas del peligro.

Ahí estaba, estirando su pierna izquierda en busca de las nubes, con su mirada de lince resplandeciente, viniendo hacia el plato con aparente suavidad, y haciendo que la pelota viajara serpenteando como salida de una danza oriental, hacia el punto neurálgico del bateador.

Martínez ha sido siempre temible por su poder, efectividad y su pitcheo adentro, eriza-pelos. Valiente hasta la temeridad, es tan fuerte competidor como Marichal visto desde cualquier ángulo.

Lo decisivo podría establecerlo la recta final. Marichal ganó 21 juegos entre los 34 y los 37 años. Uno piensa, recurriendo a una lógica elemental, que Martínez, ganador de 15 en el 2005 y con 5 en este 2006, va a registrar un cierre muy superior.

¿Marichal o Martínez? Que dicha para los dominicanos, haber tenido a los dos mejores tiradores latinos en el repaso de todos los tiempos.

Para mí, el mejor es Pedro.

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