CORRESPoNSAL/ MIAMI
Resurgieron la esperanza y la confianza sobre una reforma inmigratoria favorable para los miles de indocumentados que viven y trabajan en este país.
Para Nora Sándigo, una de las líderes comunitarias que luchan por la legalización de los más de 12 millones de indocumentados, el discurso pronunciado ayer por el presidente George W. Bush, tendrá un gran impacto positivo en las discusiones inmigratorias del Senado.
En su opinión el mandatario ha dado mayor apertura con respecto a su propuesta anterior, en la cual planteaba tres años renovables de trabajo para los ilegales, quienes después tendrían que abandonar el país.
“Anteriormente no daba ninguna opción para esta gente a la que se le iba a utilizar su trabajo, su mano de obra y su esfuerzo, para después decirle: vete, no te necesitamos”, reflexionó la líder comunitaria.
Señaló que esta vez el presidente Bush está actuando mucho más humano y justo, como lo hemos solicitado en tantas concentraciones y en el mismo Senado.
“Que se reconozca la importancia del trabajador, su derecho y se le otorguen beneficios, eso lo reconoce al decir que se beneficie a la gente que tiene raíces, casa y trabajo y que ha demostrado ser buen ciudadano y que estudiará inglés”, expresó Sándigo.
Manifestó su confianza de que los inmigrantes actuarán con responsabilidad y agradecerán al Presidente y a todos los que hacen la política en Estados Unidos, y advirtió que el mandatario habló por los que hacen cosas positivas en este país, que es lo que promueven los líderes comunitarios.
Sándigo dijo que el hecho de que el presidente Bush haya traído de nuevo el tema de la inmigración, ayuda mucho a reiniciar el debate en el Senado, el cual se ha estado esperando hace largo tiempo y que aún no se ha terminado de definir.