- LA PRENSA sigue llevando una visión nacional sobre las afectaciones a las inversiones económicas por la falta de agua. Esta vez presentamos el caso de Bluefields, cuya anhelada agua potable, que finalmente vendrá en unos meses, pudiera venir acompañada de las facturas por consumo más caras de Nicaragua, todo un obstáculo para la inversión
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Los más de 60 mil habitantes de la ciudad de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) podrían tener el agua potable más cara del país, según la delegada de la Empresa Nacional de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Salvadora Pacheco.
A pesar de que esta región del país tiene más de 100 años de haber sido elevada a la categoría de ciudad, rodeada por sus cuatro costados por ríos, lagunas y bahías, nunca ha tenido la dicha de contar con el servicio de agua potable.
“Unos españoles me dijeron que va a ser más barato beberse una media de guaro que beberse una media de agua, debido al costo de producción de la desalinizadora (equipo que separa la sal del agua)”, dijo a LA PRENSA el alcalde liberal de Bluefields, Luis Gutiérrez Gálvez.
Enacal actualmente garantiza agua a unos 400 clientes de la población céntrica de la ciudad, sin embargo ésta no es apta para el consumo humano.
Es por ello que las autoridades edilicias desde el año 1994, bajo la dirección de los ex alcaldes sandinistas Hennington Omier (1987-1994) hasta la de Moisés Arana (2000-2004), elaboraron proyectos de agua potable para los blufileños.
Según Gutiérrez Gálvez, el alto costo del agua que Enacal pretende cobrar a los costeños es por asuntos de revancha porque se han opuesto al traslado de las plantas de generación eléctrica hacia Corn Island.
“Ellos se la quieren desquitar con el pueblo porque no dejaron ir las plantas”.
El alcalde aseguró que gestiona ante las autoridades de Enacal y de la Empresa Nacional de Electricidad (Enel), la instalación de una subestación energética para el proyecto de agua potable para aminorar el costo del metro cúbico de agua.
ESCOGIERON LA MÁS CARA
El poblador de Bluefields e ingeniero en Ciencias Químicas, graduado en la Universidad de Guadalajara, Edgard Antonio Sequeira, argumentó que el sistema desalinizador de agua potable que se instala en esta ciudad, no es económico.
“Entre las propuestas de Canadá, Japón y España, escogieron la de España, la más cara, no sé por qué”, lamentó Sequeira.
Dijo que las plantas desalinizadoras se componen de un sistema de osmosis inversa que consiste en varios cartuchos (piezas) que no se regeneran ni se reactivan, sino que con el tiempo se saturan.
“Al comienzo cumplen con la función de separar las sales del agua, pero con el tiempo las membranas se van saturando, una vez que eso ocurre se tapan y la solución después es hacer cambios”, alertó Sequeira.
Agregó que el cambio de cada cartucho oscila, dependiendo de la capacidad y su tamaño, entre los cinco a ocho mil dólares la unidad. “El sistema que tenemos aquí puede tener entre 12 a 24 unidades”, aseveró.
Comentó que el Atlántico es una zona tropical donde llueve mucho y las lluvias arrastran mucho lodo, y basura, lo que provoca crecimiento de algas al por mayor.
“Esos dos parámetros saturan las membranas, y la vida media de estos equipos se acortan drásticamente. Económicamente esta planta no es factible. El agua sería un lujo en Bluefields”, consideró el químico.
DOS VECES MÁS CARA QUE EL RESTO DELPAÍS
Entretanto, la delegada de Enacal, dijo que la principal preocupación de esa institución es que la gente no tenga capacidad para el pago del metro cúbico de agua.
Dijo que el metro cúbico de agua en el resto del país cuesta aproximadamente 2.75 centavos córdobas, sin embargo en Bluefields si se logra un acuerdo con Enel (facilitar postes, tendido eléctrico y transformadores) será de cinco.
El inversionista Rafael Oré Mafjuan, al ser consultado al respecto dijo que tanto la luz y ahora el agua será más costosa en esta ciudad.
Una fuente de Enacal confió a LA PRENSA que de no resolver los problemas de instalación de una “pequeña” subestación de energía, de postes, tendido energético y transformadores, el costo del agua podría ser de diez córdobas por metro cúbico.
DUDAN DE CAPACIDAD DE PAGO DE POBLACIÓN
Sobre el particular, Salvadora Pacheco, dijo que la inversión por parte de Enacal en postes, tendido eléctrico y transformadores incrementa los costos del metro cúbico de agua para los blufileños.
“Estamos tratando de abaratar costos, conectarnos a la red energética. Bluefields está sobresaturado, entonces tenemos que conectarnos a una red propia, y eso Enel nos lo tiene que proporcionar. Estamos hablando de una pequeña subestación”, dijo la funcionaria. “Estamos preocupados porque no sabemos si la gente tiene capacidad de pago”, reveló.
En tanto, el ingeniero químico aseguró que solamente los países árabes cuentan con sistemas desalinizadores de agua potable para suplir las necesidades de las poblaciones.
“Ellos tienen un potencial económico, nosotros no nos podemos dar ese lujo”, expresó.
NO SE PROGRAMARON
La responsable de Enacal en esta ciudad, indicó que instalar una pequeña subestación energética para garantizar energía a la planta procesadora de agua, tiene un costo de 300 mil dólares.
“No tenemos ese dinero. Toda empresa se programa según su presupuesto y eso no estaba programado”, argumentó.
Pacheco indicó que requieren instalar postes en un área de 6.5 kilómetros, también su tendido eléctrico y transformadores.
“Todo eso hay que comprarlo, Enacal no contaba con esos gastos porque originalmente el proyecto cuando fue diseñado en 1999, el barril de crudo era barato. Ahora el barril de petróleo cuesta más de 70 dólares. Trabajando siete horas un solo generador de energía costaría 15 mil córdobas al día. ¿Cuánto pueden generar las tres plantas generadoras al día?… 45 mil córdobas”, se respondió ella misma.
“¿Quién va a pagar eso? Por eso habíamos hecho la negociación con Enel dejando aquí una o dos plantas para emergencias, para solventar cualquier problema. Eso iba a abaratar los costos hasta cinco córdobas por metro cúbico de agua”, aseguró.
Recientemente las autoridades de Enel y Enacal pretendieron trasladar dos de las tres plantas generadoras de energía del proyecto de agua potable de Bluefields a la isla de Corn Island para resolver el problema de luz a esa población de más de diez mil habitantes, pero el traslado no se dio por oposición de los lugareños de la ciudad, mismos que se alzaron en manifestaciones públicas por las calles de la ciudad.
NO LLEGARÁ A TODOS
Las autoridades de Enacal instalaron 17 mil 500 tuberías por distintos barrios de Bluefields, para garantizar agua potable a una población superior a las 60 mil personas.
Los beneficiados iniciales serán mil 400 clientes que viven en las orillas de las calles, quienes tendrán que pagar 400 córdobas por vivienda si aspiran tener agua domiciliar.
Según Salvadora Pacheco, delegada de Enacal en Bluefields, la planta procesadora de agua ya procesa el vital líquido para consumo humano, y afirma que es de alta calidad.
Dijo que entre los meses de junio y julio iniciarán las conexiones domiciliares por los barrios de la ciudad.
“Los barrios Fátima y Santa Rosa, podrían no tener agua potable debido a que la empresa de fibra óptica instaló en esos barrios sus tubos por encima de la caja registradora y tubos de los de Enacal, eso afectará mucho, se los habíamos advertido que habría problemas pero hicieron caso omiso, si no corrigen ese problema esos barrios no tendrán agua”, sentenció Pacheco.
El alcalde liberal de Bluefields, Luis Gutiérrez Gálvez, dijo que nada tienen que ver las instalaciones de la empresa de fibra óptica con las instalaciones hechas por Enacal por las calles de Bluefields.
“Ellos están molestos con el pueblo, nada tiene que ver lo uno con lo otro”, aseguró el alcalde Gutiérrez Gálvez.