el reo arnoldo alemán en una escena de poster electoraL ante la posible fórmula del PLC: José Rizo y José Antonio Alvarado. (laprensa/o.miranda)

Vuelta al redil

Todo indica que José Antonio Alvarado ha vuelto al redil del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), una organización controlada por el reo Arnoldo Alemán, quien purgó a Alvarado años atrás al punto de mover los hilos para inhibirlo políticamente. Mientras tanto, Eduardo Montealegre continuará dando la lucha con su propia Alianza Liberal [doap_box title=»La derecha dividida […]

  • Todo indica que José Antonio Alvarado ha vuelto al redil del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), una organización controlada por el reo Arnoldo Alemán, quien purgó a Alvarado años atrás al punto de mover los hilos para inhibirlo políticamente. Mientras tanto, Eduardo Montealegre continuará dando la lucha con su propia Alianza Liberal
[doap_box title=»La derecha dividida y Ortega se fortalece» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Mientras la derecha permanece dividida en Nicaragua, en el continente la izquierda libra una lucha por la hegemonía regional.

En Nicaragua, el candidato presidencial del FSLN es apoyado por la izquierda populista de Hugo Chávez.

La nacionalización del gas, decretada por Evo Morales hace pocos días, generó un elemento de tensión en América del Sur y dejó en evidencia las diferencias entre modelos de izquierda que marchan a dos velocidades: los populistas representados por Venezuela y Bolivia y los más moderados como Brasil o Chile.

Entrevistado por la AFP, el politólogo peruano Alfo Panfichi, un experto en democracia política comparada, señala que la nacionalización de hidrocarburos de Bolivia acercó a este país al modelo chavista y en cambio le genera un quiebre con el Brasil de Luiz Inácio Lula Da Silva.

“Se ha producido un quiebre político regional porque la cercanía de Morales con Venezuela adquiere más nitidez y representa un cambio en las alianzas económicas y políticas históricas de Bolivia con Brasil”, dice.

«Brasil siempre miró a Bolivia como un área de influencia estratégica, o como un hermano menor, que proveía el gas y se sentía bastante seguro de esta relación hasta ahora”, agrega Panfichi.

Panfichi señala que “diferenciaría el proyecto político bolivariano (el venezolano y boliviano) que hace una alianza con Cuba muy fuerte de los otros proyectos más socialdemócratas, centroizquierdistas”.

“Ambos se están disputando la hegemonía del período post-neoliberal. Y ahí hay dos proyectos continentales en una disputa que se expresa en las elecciones locales en Perú, en Nicaragua, en Ecuador y también en Colombia, aunque no ahora pero sí para el período siguiente”, agrega.

“Hay al interior de este mundo heterogéneo de las izquierdas un bloque más autoritario o con reflejos más autoritarios y otra izquierda más moderada y moderna”, concluye.

En este último grupo incluye a los viejos partidos de centro-izquierda como la Concertación chilena (de la presidenta Michelle Bachelet) o el Frente Amplio de Uruguay, “que son partidos de los años cuarenta renovados”. Indica que Lula, en Brasil, viene de alianzas incluso con sectores pro-Chávez”, pero que en este momento está más alineado con los moderados.

Este sector socialdemócrata o centroizquierda ha asumido la democracia representativa como modelo, mientras que el otro busca una fórmula mixta donde la democracia representativa se combina fuertemente con formas de democracia directas, con “centralización del poder político, con ausencia de balance de poderes”. Eso los diferencia, añade.

Para el analista Mirko Lauer “es difícil no asociar este inicio de desintegración latinoamericana con el aumento del número de gobiernos izquierdistas”.

Dice que esto “es paradójico pues más allá de lo que les sucedió por el camino, bloques como la Comunidad Andina o el Mercosur nacieron como forma de resistencia a la incipiente globalización del mercado”.

“Con mala sangre en países que hasta ayer se llevaban bien, con el caudillismo trabando cada vez más engranajes y sin alguna forma de liderazgo continental legítima en escena, a América Latina se le podría agriar su marcha hacia formas más sociales y populares de gobierno”, dice.

Para Lauer, en América Latina se está pasando “de los retos a los retazos” y “lo que nos está descosiendo no es la izquierda en el gobierno sino la fuerza magnética del mercado estadounidense”.

Lima/AFP

Otros actores

En medio de las negociaciones políticas, siempre permanece vigente la influencia del denominado “gran capital”, cuyo máximo exponente en Nicaragua es el empresario Carlos Pellas.

Informantes de la ALN-PC mantienen que cercanos al Grupo Pellas inciden para que Montealegre rinda su rey y se adhiera a Rizo y al PLC de Alemán.

Los embates, de acuerdo a la fuente, se intensificarán en las próximas horas e inclusive entre el 11 y el 31 de mayo, plazo en el que primero culminará la inscripción de alianzas y después la de candidatos presidenciales.

Lima/AFP[/doap_box]

Al mismo tiempo, está el toque del embajador Paul Trivelli, quien llegó a proponer primarias entre los liberales, que nunca ocurrieron, y luego afirmó que José Rizo estaba en el partido del pacto y Montealegre en la acera del antipacto.

Mientras José Antonio Alvarado cocina una alianza con el PLC, Eduardo Montealegre se sostiene como un candidato independiente del círculo de confianza del reo Arnoldo Alemán.

El candidato presidencial Eduardo Montealegre mantiene firme su posición: la Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN-PC) no se unirá al Partido Liberal Constitucionalista (PLC), debido al dominio que ejerce el ex presidente y reo Arnoldo Alemán.

Montealegre asegura que los miembros de la ALN-PC no tienen pláticas con el PLC. Hasta el momento, el único interlocutor habría sido el ex presidente de El Salvador, Armando Calderón Sol.

“La única plática fue la que tuve con el ex presidente Armando Calderón Sol, de El Salvador, a quien le planteamos la misma posición que hemos venido diciendo”, explicó Montealegre.

La postura de la ALN-PC es que la reunificación de las fuerzas liberales debe realizarse sin Alemán y los miembros de su familia. No obstante, Calderón Sol fue el hombre que llevó a ambas partes las condiciones de uno y otro para concertar una gran alianza.

“El PLC ofrece la Vicepresidencia, 15 diputados y que el ex presidente Alemán quería amnistía en junio para todos los ex presidentes”, indicó Montealegre.

“Nuestra posición fue muy clara: Eduardo Montealegre, Presidente; José Rizo, primer diputado, que haya reversión de las leyes del pacto, que el señor Alemán y su familia, hasta el tercer grado de consanguinidad, se separen del partido, que dejen que nueva sangre, que nuevas personas, tomen el rumbo del partido, que haya igualdad en el número de diputados, pero que estos diputados sean bajo el escrutinio de una comisión especial, para que no corran personas que representan al pasado”, manifestó.

Montealegre inició su carrera política en el PLC y luego fue expulsado de hecho por interesarse en la candidatura presidencial, sin la venia de Alemán, quien dirige los hilos desde la hacienda El Chile.

Tras su separación del PLC, Montealegre fundó el Movimiento Vamos con Eduardo, que ahora pertenece a una coalición llamada Alianza Liberal Nicaragüense.

Montealegre es el candidato presidencial con mejor aceptación, de acuerdo a los resultados de encuestas.

El PLC argumenta, precisamente, que Montealegre es un candidato de encuestas.

A pocas horas de finalizar el período para inscribir alianzas ante el Consejo Supremo Electoral, Montealegre es de la idea que no inscribirá a la ALN-PC en la misma casilla que al PLC.

el péndulo de alvarado

Pero el PLC no es la única fuerza liberal con la cual negocia la ALN-PC, ya que también existe Alianza Por la República (Apre), organización que surgió del seno del gobierno del mandatario Enrique Bolaños.

Sin embargo, el Apre negocia a dos bandas: con la ALN-PC y con el PLC. Hasta ahora, no está claro con cuál organización se aliará, aunque de última hora se sostenía que la alianza con el PLC está casi cocinada.

Alvarado sostuvo un almuerzo con el reo Alemán y José Rizo en la casa del ex vicepresidente al mediodía del viernes, que significó practicamente su vuelta al redil de el PLC.

“Hemos estado platicando, en los últimos días parece que el doctor (José Antonio) Alvarado (candidato presidencial del Apre) ha estado platicando más con el PLC, pero eso es parte de la política”, aceptó Montealegre.

No obstante, a criterio de Montealegre, “lo peor que puede hacer un político es bandearse”. Alvarado se ha mantenido en un péndulo que lo lleva del PLC a la ALN-PC.

Alvarado dice promover una gran unidad del liberalismo, que incluiría al PLC, ALN-PC y Apre, entre otras fuerzas.

Las negociaciones, comenta Montealegre, no prosperan porque la ALN-PC no ofrece al Apre y Alvarado lo que exigen: “una co-presidencia”.

“Vos sos Presidente o no sos Presidente, el que manda, manda”, enfatiza Montealegre. “Podemos buscar formas de cómo nos integremos, pero tomando en cuenta las circunstancias”.

alemán reaparece a la par de alvarado

El ex ministro de Estado y aspirante presidencial por la Alianza Por la República (Apre), José Antonio Alvarado, ha cambiado su discurso optimista. De defender que la gran unidad es la tabla de salvación, ahora acepta que la reunificación de las fuerzas liberales es muy difícil.

Al mismo tiempo se acerca claramente al PLC.

“Veo, hoy por hoy, más difícil, definitivamente, lo veo más difícil, no imposible, pero sí difícil, veo que las posiciones no se acercan”, explica Alvarado, para unir a las tres bandas del liberalismo frente al FSLN.

El político ha mantenido conversaciones tanto con el PLC como con la ALN-PC. Primero se le vio muy cercano al PLC, luego sus pasos lo llevaban hacia la ALN-PC, pero ahora se cree —una vez más— que su dirección lo guía hacia el PLC.

“Toda Centroamérica tiene los ojos puestos en Nicaragua, recuérdese que cuando Nicaragua estornuda a los otros países les puede dar catarro”, dice Alvarado al referirse a la división de los liberales, que para algunos sectores incrementa las posibilidades de triunfo del sandinista Daniel Ortega.

¿Por qué Alvarado no ha formalizado una alianza con el PLC o con la ALN-PC? Fuentes cercanas a la ALN-PC argumentan que Alvarado y el Apre piden demasiado: vicepresidencia, y 23 diputaciones entre departamentales, nacionales y al Parlamento Centroamericano, quienes fueron electos en primarias.

Tanto para el PLC como para la ALN-PC, de acuerdo a la fuente, Alvarado prácticamente está exigiendo un “co gobierno”.

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