- Desde el inicio de los desalojos en marzo pasado, el Consulado ha repatriado a más de 50 familias
CORRESPONSAL/ COSTA RICA
El Consulado nicaragüense en Costa Rica colaboró en la repatriación de 14 familias nicaragüenses, integradas por 64 personas que fueron desalojadas de tugurios de la capital costarricense en las últimas semanas o que estaban a punto de ser desalojadas.
El cónsul general, Armando Arana, dijo que el grupo de personas partió la mañana de ayer desde San José a bordo de un autobús aportado gratuitamente por la empresa de transporte Transnica, el cual se prevé llegaría al mediodía de ayer al puesto fronterizo de Peñas Blancas, donde los recibiría una comitiva del Gobierno nicaragüense.
El grueso del grupo lo integran nicaragüenses expulsados de tugurios de Pavas, ubicado al oeste de la capital, así como de La Candela, un asentamiento ubicado en Alajuela que sería desalojado esta semana, pero el Gobierno de Costa Rica dio una tregua hasta el ocho de mayo.
Arana agregó que una vez colocados en Peñas Blancas, vehículos dispuestos por la Cancillería nicaragüense los trasladarían a Carazo, Chinandega, Managua y Granada, departamentos de donde son originarios los deportados.
Desde que inició el primer desalojo en el asentamiento conocido como La Managüita, ubicado en Pavas, a inicios del mes de marzo, el Consulado ha repatriado a más de 50 familias nicaragüenses que al quedar en la intemperie decidieron regresar a su lugar de origen.
MILES EXPULSADOS
En el proceso de repatriación, el Consulado colabora otorgando documentos o pasaportes a quienes no los poseían y solicitando a Aduanas los costos sobre el menaje de viviendas.
El organismo humanitario Cáritas, de Costa Rica, calcula que en las últimas semanas más de 600 familias, en su mayoría nicaragüenses, han sido expulsadas de diferentes tugurios, porque los lotes donde habitan son estatales o de propiedad privada.