Benedicto XVI bendice a los fieles reunidos frente a su residencia veraniega de Castel Gandolfo. (la prensa/ap/andrew medichini)

El papado de Benedicto XVI cumple hoy su primer año

El 19 de abril de 2005, sonaba en la Plaza de San Pedro el “Habemus Papam”, anunciando la elección del alemán Joseph Ratzinger [doap_box title=»Futuros viajes al extranjero» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El Papa Benedicto XVI advirtió que no recorrerá el mundo como su predecesor Juan Pablo II, aunque en su agenda figuran varios viajes al extranjero […]

  • El 19 de abril de 2005, sonaba en la Plaza de San Pedro el “Habemus Papam”, anunciando la elección del alemán Joseph Ratzinger
[doap_box title=»Futuros viajes al extranjero» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El Papa Benedicto XVI advirtió que no recorrerá el mundo como su predecesor Juan Pablo II, aunque en su agenda figuran varios viajes al extranjero durante los próximos meses.

Del 25 al 28 de mayo viajará a Polonia, el país de su “amado” predecesor. Durante su estadía visitará Cracovia, el bastión del difunto Papa y Wadowice, su ciudad natal, así como el campo de concentración y exterminio de Auschwitz.

Del 8 al 9 de julio el Papa presidirá un congreso internacional sobre la familia en Valencia, España.

En septiembre (a partir del 9) lo esperan en Alemania, en particular en su región de nacimiento, Baviera.

Del 28 al 30 de noviembre, el Pontífice visitará Turquía por invitación de las autoridades políticas y del patriarca ortodoxo.

Benedicto XVI visitará Brasil en el 2007 con ocasión de la V Conferencia General del Consejo Episcopal Latinoamericano.

No se descarta un viaje a Israel, donde fue invitado por las autoridades políticas para comienzos del 2007.

Benedicto XVI estuvo del 19 al 21 de agosto del 2005 en Colonia (sur de Alemania) para presidir las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ).

[/doap_box]

Vaticanistas hacen un balance

El Papa alemán Joseph Ratzinger, de 79 años, que reina sobre casi mil millones de católicos con el nombre de Benedicto XVI, llega este miércoles al primer año de su pontificado.

Aquellos que esperaban que el Pontífice conservador y culto se revelara un hábil reformador aún deberán seguir esperando por las reformas necesarias, según algunos vaticanistas.

El Papa quiso ante todo durante su primer año de papado clausurar la “era mediática” que había inaugurado con éxito su predecesor Juan Pablo II y buscó reanimar los “fundamentos” de la Iglesia, indicando a obispos, sacerdotes y laicos la única dirección a seguir para salvar a un mundo sin brújula.

Benedicto XVI se comprometió a seguir el diálogo con los demás cristianos así como con los judíos y musulmanes, un tema prioritario para Juan Pablo II.

Pero el experto en historia del cristianismo, Alberto Melloni, entrevistado por la prensa italiana con ocasión del primer año de pontificado, sostiene que la atención del Papa alemán “está dedicada toda a los problemas internos de la Iglesia y no a los externos”.

Su primera encíclica, presentada el pasado 25 de enero y titulada “Dios es amor”, recalca el aspecto espiritual de la Iglesia y advierte sobre los excesos del activismo que padecen numerosos católicos.

El teólogo rebelde suizo Hans Küng, quien se entrevistó con el Papa en septiembre del año pasado, suscitó sorpresa al reconocerle la posibilidad al Pontífice conservador, su amigo y colega en el pasado, de querer abordar asuntos como el celibato y la moral sexual.

“Espero que convoque un concilio para discutir de esos problemas”, aseguró.

“Se da cuenta de lo que ocurre y sabe que la situación de la Iglesia es grave”, aseguró al señalar que las vocaciones han disminuido y su peso en el conjunto de la sociedad es cada vez menos importante, ya que sufre de una “crisis de confianza”.

Por el momento, Benedicto XVI no ha dado algún paso en esa dirección.

Al contrario, ha intentado un acercamiento con los católicos ultraconservadores del cismático monseñor Marcel Lefebvre y no se descarta que los autorice a oficiar la misa en latín, como piden. Pero muchos cardenales se oponen a la reintegración de los “lefebvristas” mientras sigan oponiéndose al diálogo con las otras religiones.

Resalta más bien la visión pesimista de Benedicto XVI, quien ha pedido en numerosas ocasiones a los católicos que defiendan la familia y se opongan con todas sus fuerzas a los ataques contra la vida, desde su concepción hasta su muerte natural.

Igualmente ha respondido rápidamente y con firmeza contra los países occidentales que proponen o adoptaron la legalización de las uniones homosexuales así como la investigación de los embriones y la eutanasia para los enfermos terminales.

Pese a haber “creado” tres cardenales asiáticos durante su primer consistorio, celebrado el 24 de marzo pasado, el Papa alemán parece menos abierto al mundo y a sus problemas con respecto a Juan Pablo II.

“Está convencido de que el futuro del mundo se juega en Europa”, sostiene Melloni, autor de un libro sobre el Papa Ratzinger.

Benedicto XVI explica la inquietante fuerza del Islam fundamentalista como una respuesta a la debilidad de Occidente, que “no ha sabido darle un lugar a Dios a nivel público”, sostiene.

El nuevo Papa, que pasó su juventud bajo el nazismo, desconfía del poder político y en general del mundo, mientras su predecesor, el polaco Karol Wojtyla, que vivió no sólo bajo el nazismo sino también del comunismo, aprendió a enfrentarlo.

“A Benedicto XVI le preocupa el corazón de la Iglesia y la historia concreta de las cosas no forma parte de su visión”, anota Melloni.

Ratzinger, escogido gracias al apoyo de buena parte de la jerarquía latinoamericana, está sobre todo concentrado en temas como el diálogo religioso y la defensa de la familia y el matrimonio.

Al igual que otros temas candentes, entre ellos el lugar de las mujeres en la Iglesia o la crisis de vocaciones, los problemas del continente latinoamericano no han sido abordados, ni figuran entre sus prioridades.

La proclamación de un solo cardenal de ese continente —Jorge Urosa, arzobispo de Caracas, un mediador entre la Iglesia y el gobierno de Hugo Chávez—, durante su primer consistorio, celebrado el 24 de marzo pasado, sorprendió a los latinoamericanos que se esperaban una serie de designaciones, entre ellas la del arzobispo argentino Leonardo Sandri, actual sustituto de la Secretaría de Estado y uno de los colaboradores más estrechos del pontífice.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí