- Rosendo, terco con su decisión
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Enviado Especial/Las Vegas
El maltrato y las secuelas que tenía su cuerpo horas después de la pelea del sábado en el Thomas & Mack Center no intimidaron a Rosendo Álvarez, quien de forma increíble pretende seguir en un deporte que puede quitarle la vida.
“Todavía puedo seguir boxeando, Jorge Arce me ganó, pero considero que fue por mi poca preparación”, dijo el púgil nicaragüense, que cada vez más viene dejando rastros de su deterioro.
Álvarez parece pelear con el tiempo, está empecinado en seguir en medio de los riesgos, algo que debe pensar muy bien, porque a sus 36 años sus facultades han perdido su esencia.
“Dios me castigó, hice cosas que no le agradan a Él y me dio un escarmiento, pero está bien que lo haya hecho, porque tendré que mejorar mis acciones en la vida”, declaró.
El combate no tuvo diferencia alguna durante cinco asaltos, “Travieso” lució agresivo frente a un oponente lento, sin fuerza, sin ningún chance para escapar del infierno.
“No me preparé con el tiempo debido, no es una excusa pero es la verdad, me confié de mi experiencia y eso me afectó”, indica.
Es increíble pero cierto, Rosendo insiste en que puede seguir en las 112 libras, con todo y que el pesaje oficial marcó 115.
“Quiero pelear en las 112, yo puedo hacer esa categoría, lo único que tengo que hacer es dedicarme con más tiempo a mi preparación y cambiar el rumbo de mi vida y mi carrera”, señaló.
Si embargo, es evidente que sus palabras no tienen ningún valor, porque si no pudo hacerlo ahora, mucho menos que lo haga más adelante. Álvarez tiene que aceptar que ya está viejo, que luce lento y sus golpes ya no causan el daño de años atrás.
Él no tiene nada que seguir probando, la historia lo recordará como uno de los mejores.