La nueva especie se llama Tiktaalik roseae. Según este modelo ilustrativo, tenía ojos en lo alto, en vez de a los lados, como los primeros anfibios propiamente dichos. Parece un cruce de pez y cocodrilo. Habría hecho breves paseos en la tierra, de acuerdo a los paleontólogos. (la prensa/ap/univ. of chicago/beth roney)

Hallan al abuelito de criaturas terrestres

Los científicos descubren pez fósil de 375 millones de años, un eslabón en el paso evolutivo de la vida animal del mar hacia la tierra [doap_box title=»Con cabeza como de cocodrilo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La criatura, bautizada Tiktaalik roseae, tenía la cabeza de los primeros anfibios, similar a la del cocodrilo, con ojos en lo alto […]

  • Los científicos descubren pez fósil de 375 millones de años, un eslabón en el paso evolutivo de la vida animal del mar hacia la tierra
[doap_box title=»Con cabeza como de cocodrilo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

La criatura, bautizada Tiktaalik roseae, tenía la cabeza de los primeros anfibios, similar a la del cocodrilo, con ojos en lo alto en lugar de a los costados.

A diferencia de otros peces, podía mover la cabeza independientemente de los hombros, como un animal terrestre.

La nuca también tenía rasgos característicos de los terrestres.

Probablemente tenía pulmones además de branquias, y costillas superpuestas capaces de sostener su cuerpo contra la fuerza de gravedad.

”Con todo, las mandíbulas y el hocico, propios de un pez, indican que la evolución es un proceso lento; sigue el patrón de un mosaico, en el que algunos elementos cambian mientras otros permanecen invariables”, dijo Ted Daeschler, de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia.

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Se desplazaba como una foca

NUEVA YORK/ AP

Un equipo científico halló el fósil de un pez que se encontraba en plena adaptación a una vida terrestre, un descubrimiento que arroja luz sobre una de las mayores transformaciones en la historia del reino animal.

Desde hace mucho tiempo se sabe que la evolución de los peces dio lugar a las primeras criaturas terrestres con cuatro patas y columna vertebral hace más de 365 millones de años, pero los restos fósiles que indicaran cómo sucedió eran sumamente escasos.

El ejemplar hallado recientemente se parece más a los habitantes de tierra firme que los otros peces fósiles del período de transición, y los investigadores conjeturan que podría haber realizado breves excursiones fuera del agua.

“De alguna manera vuelve borrosa la divisoria entre animales marítimos y terrestres”, dijo uno de los descubridores, el paleontólogo Neil Shubin de la Universidad de Chicago.

Los fósiles, con sus esqueletos en inusual estado de conservación, brindan información nueva acerca de cómo se produjo el paso del agua a la tierra.

“Es un aporte importante al conocimiento de una transición fundamental en la historia de la vida”, dijo Robert Carroll, de la Universidad McGill en Montreal.

Los ejemplares, de 1.2 a 2.7 metros de longitud, fueron hallados en la isla canadiense de Ellesmere, al norte del Círculo Polar Artico. El informe aparece en la edición del jueves de la revista Nature, firmado por Shubin, Ted Daeschler de la Academia de Ciencias Naturales de Filadelfia y Farish A. Jenkins, de Harvard.

Hace unos 375 millones de años, la criatura parecía un cruce de pez y cocodrilo. Nadaba en arroyos de aguas serenas en lo que era entonces un clima subtropical. Era carnívoro y pasaba la mayor parte del tiempo en el agua.

Pero sus aletas delanteras tenían huesos que corresponden a un hombro, brazo, codo, antebrazo y una suerte de muñeca primitiva, dijo Shubin. “Del hombro a la muñeca, parece una especie de brazo cubierto de escamas”, dijo.

“Tenemos una criatura con unas aletas capaces de hacer flexiones de pecho”, afirmó el científico. “Evidentemente, es un animal que puede sostenerse sobre el suelo, probablemente (hacía) breves excursiones por tierra. En tierra probablemente se desplazaba como una foca”.

“Tal vez salía a las orillas, se desplazaba de un arroyo a otro e incluso se arrastraba sobre troncos en los pantanos”, dijo Daeschler.

Hasta ahora no se han encontrado restos del cuarto trasero de la criatura, de manera que no se conoce el aspecto que tendrían su cola y aletas traseras.

Internet:

www.nature.com/nature

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