- “Murió como había vivido, animado por el coraje indomable de la fe”, dijo Benedicto XVI
[/doap_box]
CIUDAD DEL VATICANO/ AP
El Papa Benedicto XVI evocó el domingo el legado y los últimos días de su antecesor Juan Pablo II al cumplirse el primer aniversario de su muerte, y dijo que el difunto Pontífice cumplió hasta el último día su misión de guiar a la Iglesia Católica.
Decenas de miles de personas, muchas de ellas con la bandera roja y blanca de Polonia, la patria de Juan Pablo II, se congregaron en la Plaza de San Pedro. Muchas habían viajado a Roma para recordar el aniversario, tal como sucedió hace un año durante la agonía del Sumo Pontífice, que coincidió parcialmente con la Semana Santa del 2005.
La conmemoración culminó el domingo por la noche con una vigilia de oración para señalar la hora exacta de la muerte de Juan Pablo II, las 21:37 (13:37 en Nicaragua). Las autoridades romanas dijeron que entre 100,000 y 150,000 personas, incluidos unos 10,000 polacos, participaron.
El lunes, Benedicto celebrará una misa a la que asistirá el recién nombrado cardenal Stanislaw Dziwisz, actual arzobispo de Cracovia y por muchos años secretario privado de Juan Pablo II.
El programa oficial del aniversario cerrará el jueves con una concentración en la Plaza San Pedro dedicada a los jóvenes, muy importantes en el apostado de Karol Wojtyla, su nombre original.
“Papa, estamos contigo. Estamos aquí para agradecerte. No te olvidamos. Tú caminas con nosotros”, se leía en una pancarta entre el grupo de peregrinos.
En los últimos días ha aumentado el número de fieles que visitan el sepulcro de Juan Pablo II, enterrado en un sencillo sarcófago dentro de la Basílica de San Pedro, para dejar notas y flores.
Las tiendas alrededor, que en los últimos meses habían compartido sus vitrinas con símbolos de Juan Pablo II y su sucesor Benedicto XVI, retomaron el domingo los días del Pontífice polaco, y su imagen dominaba en exclusiva cientos de llaveros, calendarios y adornos.
“Juan Pablo II murió como había vivido, animado por el coraje indomable de la fe, entregándose a Dios y confiándose a Santa María”, dijo Benedicto en su alocución dominical.
En la oración al mediodía, Benedicto evocó su última Semana Santa, cuando los fieles meditan sobre la días terrenales finales de Jesús y su resurrección.
Benedicto recordó que Juan Pablo sólo pudo seguir por televisión la procesión del Viernes Santo, que evoca la crucifixión de Jesús, y dos días después no pudo pronunciar la bendición de Pascua.
“Nunca olvidaremos esa bendición”, dijo Benedicto. “Fue la bendición más dolorida y conmovedora, que nos dejó el testimonio extremo de su voluntad para continuar su ministerio hasta el final”.
“En los últimos años, el Señor lo despojó poco a poco de todo”, dijo el actual Papa. “Y cuando ya no pudo viajar, y luego no pudo caminar y finalmente no pudo hablar, su anuncio se redujo a lo esencial: la entrega de sí mismo hasta el final”.
Benedicto habló a la multitud a la hora exacta de la muerte de Juan Pablo II, en un mensaje que se transmitió en vivo a Cracovia, Polonia, de la cual el difunto Papa fue arzobispo.
En Polonia
Católicos de Polonia llenaron el domingo las iglesias en honor a Juan Pablo II y expresaron sus esperanzas de una rápida beatificación del Pontífice oriundo de esta nación, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento.
En Cracovia, miles de personas se congregaron con velas y con flores frente al Palacio del Arzobispado para aguardar el momento exacto de la muerte de Juan Pablo II, a las 9:37 de la noche. En ese momento, la famosa campana Zygmunt comenzó a tañir y fueron difundidas en directo las plegarias del Papa Benedicto XVI desde el Vaticano.
Fue desde una de las ventanas del Palacio Arzobispal que Juan Pablo II habló a las multitudes durante las visitas a su patria de origen.
Aunque solemne, el ánimo de los feligreses era más esperanzador que hace un año, cuando mcchas personas cayeron de rodillas y comenzaron a llorar al enterarse de la muerte del Papa.