- Donald Calderón el nuevo líder en juegos salvados
Recta caliente y temperamento de hielo, es por lo general, lo que identifica a los relevistas. Ese no es necesariamente el caso de Donald Calderón, quien ha hecho historia gracias a un tenebroso lanzamiento de tenedor y una singular atracción por insertarse en los riesgos.
“He relevado tantas veces bajo presión, que ahora necesito esa atmósfera para lanzar”, dice Calderón, un día después de haber establecido un nuevo récord de partidos salvados con 64, dejando atrás el registro que había impuesto el curvista del Chinandega, Julio Espinoza.
Calderón apareció en el beisbol superior en 1987 con los Leones y llegó a ser un abridor de moderado éxito. Tiene entre sus antecedentes, un juego sin hit ni carreras ante el Rivas y la participación en otro no hitter combinado junto a Francisco Pineda contra el San Fernando.
“No me fue mal como abridor al inicio de mi carrera, pero un día Alex Torres decidió que relevara. Supongo que lo hizo porque ya tenía mis años en el beisbol, buen control y no le tenía miedo a los riesgos. Ahora me gusta lo que hago”, explica Donald con sencillez.
El traslado al bullpen ocurrió ocho años después de su debut en Primera División y desde entonces, se ha convertido en uno de los lanzadores más confiables “apagando fuegos”. En una temporada incluso, llegó a salvar 15 partidos, lo que constituyó una marca superada.
“Los relevistas tenemos que entrar y resolver en el acto para poder sobrevivir. Al abridor le hacen hasta tres carreras y sigue. A nosotros nos dan dos hits y vamos de viaje. No tenemos margen para el error. Esa es una gran presión, pero ya estoy familiarizado”, explica.
EL TENEDOR
La carrera de Calderón había empalidecido, cuando se encontró en el equipo del Norte, de Matagalpa, con Juan José Espinoza, quien le enseñó a lanzar el disparo de tenedor, y eso fue como recibir un segundo aire para este carabinero nacido hace 39 años en Nagarote.
Para lanzar el tenedor, se necesita que la bola deslice entre los dedos índice y medio para imprimirle una rotación irregular. Los dedos deben estar bien separados de las costuras y al rotar, la bola se puede mover a distintos ángulos y Donald lo hace con gran precisión.
“Recuerdo que Juan José me lo enseñó, pero yo lo usaba sólo cuando me boleaba, es decir, sólo en prácticas, pero un día que no había quien abriera contra el Rivas, yo dije que podía hacerlo y en ese juego, él me exigió que lo usara y vi que resultó”, señala el carabinero.
Ahora todos los bateadores saben que Calderón usará el tenedor, pero no han descubierto la forma de descifrarlo. El tenedor, junto a su buen control, variedad de recursos y su valentía, han hecho de este tirador, uno de los más exitosos relevistas de los últimos tiempos.
El próximo 27 de julio, Calderón arribará a los 40 años, pero con un brazo saludable, que ha aprendido a cuidar, asegura que pueden quedarle unos dos años en el beisbol y de ese modo, los 64 rescates podrán incrementarse y asegurar la perdurabilidad de su nombre.