- Se celebra hoy Cumbre en México entre ambos mandatarios
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CANCúN, México/ AP
Los presidentes Vicente Fox y George W. Bush se reunirán el jueves en este balneario turístico y se espera que el mandatario estadounidense se comprometa a promover en su país una reforma migratoria integral y no sustentada sólo en aspectos de seguridad.
Esa es la expectativa entre analistas y expertos luego de la aprobación en un comité del Senado estadounidense de un proyecto de ley que abre el camino a la legalización de los aproximadamente 11 ó 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos, seis millones de los cuales son mexicanos.
El proyecto, sin embargo, aún debe ser discutido por el pleno del Senado y en caso de ser aprobado volver a la discusión en la Cámara de Representantes, donde en diciembre del 2005 pasaron una iniciativa que finca la solución al fenómeno migratorio en aspectos de seguridad como la construcción de una valla en una parte de su frontera con México.
La iniciativa original buscaba erigir un muro en zonas de la frontera y criminalizaba la migración ilegal.
La nueva propuesta propone reforzar la seguridad fronteriza, pero sin muro, y autoriza la entrega de 400,000 visados de trabajo a inmigrantes, con derecho a renovación e incluso con posibilidad de obtener la residencia.
“Bush tiene que reconocer que los que están frenando la iniciativa más favorable son los de su partido (Republicano), el ala conservadora de su partido… y es momento que empiece a levantar el teléfono y a hablar con sus colegas para que modifiquen sus posiciones”, dijo a la AP el director del Colegio de la Frontera Norte, Jorge Santibáñez.
El jefe del Departamento de Estudios Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México y experto en la relación del país con Estados Unidos, Rafael Fernández de Castro, dijo en una entrevista que Fox debe pedirle al presidente Bush que es el momento para que salga a exigir a su partido el aprobar una reforma migratoria positiva, integral.
Mientras Bush y algunos miembros de su partido en el Congreso respaldan la idea de incluir programas de trabajadores temporales en una reforma migratoria, varios republicanos consideran que esa propuesta es una especie de amnistía para los que violan la ley, por lo que no están dispuestos a avalarla.
Para Santibáñez, sin embargo, no basta que Bush se declare a favor de un programa de trabajadores temporales y que pida no alentar un sentimiento antiinmigrante que presente a los indocumentados como una carga para la economía o una amenaza para su identidad nacional.
Señaló que si bien Bush no puede prometer que el Congreso de su país aprobará una reforma satisfactoria tanto para su Gobierno como para los países que tienen inmigrantes indocumentados, sí puede comprometerse a gestionarlo ante los miembros de su partido.