- Unos 50 mil personas marcharon por las calles de Detroit en contra del endurecimiento del trato a los inmigrantes indocumentados
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Unas 50,000 personas, según datos de la Policía, se lanzaron este lunes a las calles de Detroit a protestar contra el proyecto de ley que tornaría un delito la inmigración ilegal.
Enarbolando banderas de Estados Unidos, México, Honduras y Guatemala, la muchedumbre entonaba consignas como “¡Sólo trabajar!” y “¡No Más!” mientras recorría las calles de la ciudad.
La marcha tuvo lugar horas antes del anuncio de la decisión del Comité Judicial del Senado, el cual suavizó algunas propuestas que los grupos hispanos veían como “represivas”.
“Este es el nacimiento de un nuevo movimiento de derechos civiles”, dijo la organizadora Monica Smith, del grupo “Fight for Equality By Any Means Necessary” (Luchar por la igualdad por todos los medios necesarios).
“Creo que la derecha se está excediendo, pero lo que está ocurriendo aquí y en toda la nación los está tomando por sorpresa. Esto no se lo esperaban”, aseguró. “Ellos están atacando a los latinos y a los negros por todas partes”, añadió Smith.
La manifestación del lunes sucedió a una movilización masiva que había paralizado el centro de Los Ángeles el sábado, cuando medio millón de personas protestaron.
Al mismo tiempo, otras manifestaciones ocurrieron el lunes en Washington y en los Estados de Texas (sur) y California (sudoeste), cuando grupos proinmigrantes buscaron detener la aprobación de la ley de inmigración.
Algunos de los partidarios de los inmigrantes cerraron sus restaurantes de tacos mexicanos y otras tiendas de latinoamericanos para participar en la manifestación. Sergio Vallejo, de 28 años, fue a la manifestación con sus seis empleados, luciendo un enorme sombrero de charro y envuelto en una bandera mexicana, después de cerrar por la tarde su almacén.
“Están tratando de convertir a los inmigrantes en delincuentes, pero en esta cuestión estamos todos unidos. ¿Por qué ocuparse de los latinos de repente?”, comentó.
Decenas de miles estudiantes de barrios de mayoría hispana en Los Ángeles (California, oeste) abandonaron este lunes las aulas para marchar en las calles contra una reforma migratoria que califican de “injusta” y que debate el Senado en Washington esta semana.
De su lado, la policía de Los Ángeles (LAPD) decretó alerta táctica para controlar los movimientos en esta inmensa ciudad, la segunda más grande de Estados Unidos.
En el centro de Los Angeles, donde miles de estudiantes se juntaron frente a la alcaldía a cargo del hispano Antonio Villarraigosa, quien se reunió con los jóvenes.