“Hoy comienza mi vida, mis padres no lo saben todavía. Soy tan pequeño como una semilla de manzana. Pero ya existo. Y a pesar de que aún no tengo forma, seré un niño, tendré cabellos castaños y ojos café y sé que me gustará el beisbol”. Estas palabras podrían ser el fruto de una mente en la vida de alguien que apenas comienza a formarse en el vientre de su madre. Claro, para entenderlo se requiere de mucha imaginación.
Proteger a ese ser indefenso que es amenazado de ser expulsado del vientre de su madre, es la misión de un grupo de laicos comprometidos a trabajar en favor de la vida y en contra del aborto, unidos en el proyecto Casa de Vida, el que acopló a más de 20 artistas en el concierto Por Amor a la Vida, realizado el pasado domingo en el Teatro Nacional Rubén Darío.
Las voces de los niños no videntes del Coro Santa Lucía, Norma Helena Gadea, Keyla Rodríguez, Juan Solórzano, Coro Getsemaní y muchos más, hicieron vibrar al público durante dos horas y media.
Que Canten los Niños, interpretado por el Coro Santa Lucía, fue la balada más emotiva de la noche, logrando hacer vibrar a los asistentes que con aplausos prolongados premiaron las excelentes voces.
Norma Helena fue otra de las más ovacionadas durante el espectáculo. Entonó cinco canciones: Gracias a la Vida, Eres Tú, Cara a Cara, Canción de Cuna y Sin Palabras. “Ésta es una forma de hacer realidad mi vocación por la vida. Apoyar la defensa de una vida a través de mi voz es devolverle al Señor parte de mi don”, expresó Gadea.
La participación de los cantantes salvadoreños Julia Regina y Jaime Starkman sorprendió y gustó mucho al público, con canciones como Gracias por mi Vida, Caminante no hay Camino y Consejo de Oro.