- Beneficiarán a más de diez mil habitantes
CORRESPONSAL/RIVAS
Se percibía esperanza en sus miradas. Un clima de ansiedad se observaba entre varios habitantes de la comunidad Las Piedras, localidad del municipio de Rivas, que se juntaron alrededor de la excavación de un pozo para cerciorarse de que saldría agua.
Para los habitantes de esa comunidad, la llegada del agua a sus hogares casi se ha convertido en un lujo. A medida que esta población ha crecido, también lo ha hecho la demanda del vital líquido y uno de los pozos que da este servicio, casi que no aguanta la demanda.
“Aquí el agua llega día de por medio, de 5:00 de la mañana a 12:00 del mediodía y la situación se complica cuando se descompone el equipo que posibilita la extracción del agua, pues a veces tarda varios días en ser reparado, mientras nos quedamos sin el líquido”, comentó Lorena Núñez, habitante de Las Piedras.
Por una gestión de la Iglesia Católica de Rivas, canalizada a través de los Clubes Rotarios de Masaya y Granada, con financiamiento de Rotarios de Estados Unidos, 10 pozos artesianos (uno de los cuales será instalado en la comunidad Las Piedras) darán agua a más de 10 mil habitantes de algunas comunidades de este departamento.
Se estima que cada pozo tiene un valor de 18 mil dólares y el dinero conseguido para la instalación de éstos se hizo posible por el financiamiento del Club Rotario Internacional y los Clubes de Clarence, Nueva York, Tulsa, Oklahoma, Masaya y Granada.
MAS DE 40
Ángeles Bermúdez, directora de Servicio Internacional Rotary, destacó que en el año 2000 el Club Rotario de Tulsa les propuso la donación de una perforadora de pozos para la ciudad de Masaya pero ésta no pudo utilizarse puesto que la profundidad del agua superaba la capacidad de la máquina.
“Desde entonces la máquina ha servido para otros lugares, hemos perforado unos 40 pozos en diferentes partes de Nicaragua y quien se ocupa de perforar esos pozos es el estadounidense Micky Moore, que deja todo en su país para ayudar a los nicaragüenses”, destacó Bermúdez.
“Cuando me pidieron que ayudara, pensé que ayudaría a unas 500 personas, pero ahora el agua le está ayudando a miles y eso me hace sentir orgulloso”, dijo Micky, ciudadano que de momento es el único capacitado para manejar la perforadora.
Para la instalación de estos pozos se tomó en cuenta la organización comunitaria, que en el lugar hubiera necesidad del vital líquido y que los pozos de la zona estuvieran colapsados o a punto de quedar inservibles.
Monseñor Alvarado destacó que en total funcionarán 10 pozos artesianos que se estima beneficiarán a 10 mil 347 personas.