- Esta obra no se realizará en las fiestas de San Marcos porque no hay plata para el vestuario
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CORRESPONSAL/ CARAZO
El grupo que por décadas ha mantenido la obra El Güegüense en las calles de Diriamba, está por “tirar la toalla” este año, por la falta de apoyo económico que le permita continuar con esta tradición, por la cual la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la declaró como patrimonio inmaterial de la humanidad.
A pesar que la Asamblea Nacional aprobó recientemente varios decretos que comprometen al Instituto Nicaragüense de Cultura y al Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD) a apoyar a difundir y mantener la obra, aún no se ha hecho nada y la situación del grupo de Diriamba es caótica, tanto así que no tienen dinero ni para el vestuario.
El grupo de Diriamba es el único que anualmente implementa la obra en las calles de esta ciudad, cuando se celebran las fiestas patronales, pero este año, sus representantes aseguraron que no realizarán El Güegüense por su situación económica precaria, lo que atenta contra la tradición.
Trajes se deshacen
Pablo Julián Gutiérrez, padrino del equipo de danza conocido como El Güegüense de Diriamba, dijo que se encuentran manos arriba porque para este año no hay posibilidades de acompañar las procesiones de San Marcos, el próximo 25 de abril, ni Santiago Apóstol, patrono de Jinotepe, la cual se realiza en julio.
“Es imposible bailar con los trajes que tenemos, son muy viejos y casi se deshacen”, dijo Gutiérrez. El baile de calle está a cargo de Juan Carlos Muñoz, quien es el mayordomo; José Esteban Potoy, quien también es padrino; y Róger Bermúdez, secretario del grupo.
Según Gutiérrez, el equipo de bailantes es de 27 personas, son todos de escasos recursos económicos por lo que no pueden costearse un vestido que anda por los 1,500 córdobas. Explicó que el baile pertenece a la Basílica San Sebastián y carecen de apoyo.
Cada traje para los siete personajes del cabildo consta de capa, zapatos, medias, chaleco recamado en monedas y un faldellín. Además, se usan tres sombreros cuadrados adornados con monedas y cuatro gorriones con flores. Los Macho ratón urgen nuevos copetes y se necesita retocar las máscaras.