- De las paredes del Banco de la República de Colombia cuelga obra del pintor nicaragüense
corresponsal/colombia
En la sala de obras extranjeras del museo de arte del Banco de la República de Colombia, en Bogotá, se encuentra una obra del artista nicaragüense Armando Morales (1927).
El óleo sobre tela del pintor granadino en el que sobresale un rojo que evoca nostalgia se localiza en el salón de muestra de artistas latinoamericanos.
Beatriz Álvarez, encargada de Colección en el Banco, dice que la Pintura de Morales, como se llama la obra, es una de las más importantes de la serie de autores latinoamericanos con que cuenta esa institución entre los que destacan Guayasamín, Julio Alpuy y David Alfaro Siqueiros, muralista mexicano.
Pintura lleva dos años en exposición permanente. Pero ha sido mostrada en otros museos de Colombia, en las ciudades de Cali y Medellín, en este último estuvo en el 2003 en el museo de Antioquia, en la exposición Arte para todos. Además se ha prestado para otras exposiciones en los que ha representado al arte de la región o simplemente al país.
La obra del nicaragüense que mide 1.28 mts de ancho por 1.02 mts de largo fue comprada por el banco colombiano en 1966. En ese tiempo, Morales ya era un artista reconocido en la plástica contemporánea. Había expuesto en Boston, Nueva York y ese mismo año, que culminó con el nacimiento de su hijo, Juan Sebastián, se ganó una bienal de artes plásticas en Argentina.
Era el nicaragüense que había “viajado por todo el mundo y pintado con su inventiva sedienta en la manigua de Nueva York, en la metrópolis de la Amazonia, en París con amor, en Londres sin ti”, como lo describió en un perfil el Nobel colombiano de literatura Gabriel García Márquez.
A Bogotá, Morales llegó para inaugurar una exposición individual con 27 obras, una de las cuales se quedó a poblar para siempre las galerías del banco. “Era uno de los artistas latinoamericanos que estaban emergiendo en ese momento y el banco iniciaba a crear su colección”, explica Álvarez.
El Morales que está en exposición permanente en el museo de arte bogotano es muy distinto al que ha trazado cuerpos de mujeres, naturaleza muerte y selva tropical, es más bien una pintura abstracta que se corresponde más con su estilo de los años sesenta, época en la que según algunos críticos de entonces, el artista puso en cuestión su técnica pictórica y la manera de arreglar sus sueños.
“Muchos de sus cuadros están dominados por un sentimiento de melancolía que se hace casi teatral por la utilización frecuente de destellos de luz en la noche” , reseñó sobre Morales el crítico Dore Ashton.
Por políticas internas el Banco colombiano no revela el precio que pagó por esta obra al artista, sin embargo, se estima que Pintura está valorada en varios miles de dólares.