- Ética y Transparencia propone que sea reemplazado después de elecciones regionales
- CSE “plagado” de ex agentes de la extinta DGSE sandinista, dice dirigente del Movimiento por Nicaragua
María José Uriarte [email protected]
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Piden renuncia del CSE
| Ética y Transparencia propone que sea reemplazado después de elecciones regionales |
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| CSE “plagado” de ex agentes de la extinta DGSE sandinista, dice dirigente del Movimiento por Nicaragua |
María José Uriarte R.
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El organismo cívico Ética y Transparencia (E y T) propuso que los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) sean reemplazados, una vez que concluyan los comicios regionales, ante la falta de credibilidad originada por la crisis interna que afecta a ese poder del Estado.
Lo que se pretende, según E y T, es evitar que para las elecciones nacionales a celebrarse el 5 de noviembre se presenten situaciones similares a las actuales en el CSE, donde han intervenido el Poder Judicial y la Asamblea Nacional.
E y T expresa en un comunicado que el CSE sólo goza de la confianza de un partido político.
“El fondo de esta problemática es político y no se resolverá con las maniobras de generar sentencias y presiones desde otras instituciones del Estado, la solución es política. Se debe de reconocer que el CSE sólo goza de la confianza de un partido y es cuestionado por los demás”, expresa parte del comunicado emitido por É y T.
La preocupación por una posible falta de transparencia del proceso electoral en las Regiones Autónomas del Atlántico se mantiene latente, no sólo para E y T, sino para diversos sectores de la sociedad civil, lo que motivó a que el organismo de observación nacional proponga cinco puntos que establezca un “mejor escenario posible”, y permita ciertas condiciones idóneas del mismo.
RIESGOS ELECTORALES
Roberto Courtney considera que la crisis en el CSE corre el riesgo de agravarse durante los comicios regionales, porque la Ley Electoral le otorga facultades “tan grandes” a los partidos mayoritarios que dominan las estructuras a todos los niveles de ese poder del Estado, lo que puede generar mayores confrontaciones.
“Si el problema de quórum y el problema de trabajo armónico que existe en el CSE se llegara a reproducir en las Juntas Receptoras de Votos (JRV), tendríamos una situación bastante desastrosa, porque la Ley Electoral le otorga la prerrogativa a los dos principales partidos, con muchísima facilidad, introducir elementos de nulidad”, indicó Courtney.
Asimismo E y T se pronuncia porque se retome el planteamiento de reformar la Ley Electoral, cuyos elementos sirvan para “adoptar un modelo de dirección institucional técnico, profesional, entre otros elementos para que no cause desconfianza en los partidos políticos que participen en la contienda electoral”.
RENUNCIA ES NECESARIA
El magistrado liberal René Herrera fue más allá de la propuesta del organismo de observación, al afirmar que la solución para la falta de credibilidad del CSE, es que los diez magistrados, tanto propietarios como suplentes, presenten sus renuncias.
“Y que le demos a la nación la oportunidad de que se recomponga el CSE, porque el actual no puede contar los votos, nadie le creería, quién ganó o no ganó en el Atlántico, o quién ganó o quién no ganó en noviembre (elecciones nacionales), que tengamos la humildad de ofrecerle a la nación nuestras renuncias de todos”, precisó Herrera.
No obstante, el vicepresidente del CSE, Emmet Lang, respondió que su homólogo debería ser el primero en presentar su renuncia y dar el ejemplo, aunque eso no significa que estén dispuestos a deponer sus cargos.
“Que la ponga (renuncia) y haga algo por la Patria”, expresó Lang.
Recordó que los que no cumplen con las obligaciones del cargo al que fueron electos, son los magistrados de tendencia liberal, al no presentarse a las sesiones y establecer el quórum correspondiente, lo que el resto de magistrados, asegura, han realizado todo el tiempo.
A pesar del planteamiento de Herrera, la elección de nuevos magistrados requeriría siempre del consenso de las bancadas mayoritarias, por lo que no descarta negociaciones políticas.
La falta de quórum en el CSE derivó en que la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) emitiera una sentencia para que los magistrados suplentes fueran integrados a las sesiones.
En esa oportunidad los magistrados Roberto Rivas y los sandinistas no sólo convocaron a elecciones nacionales, que era el argumento de los liberales para no presentarse, sino que procedieron a la reelección del presidente y vicepresidente del CSE.
Para el magistrado Herrera, la actitud de la Sala Constitucional conllevó a viciar el proceso electoral regional.
“Aquí la chanchada que hizo la CSJ con esa sentencia, deja a este país sin CSE, es una vergüenza que haya sido usada semejante chanchada jurídica para que se reelija al presidente y al vicepresidente, por amor de Dios, hay que tener un poquitito de vergüenza”, externó Herrera.
TRASFONDO POLÍTICO
Rhina Cardenal, del Movimiento por Nicaragua, es del criterio que se debe exigir la renuncia de todos los magistrados del Poder Electoral, no obstante, debe hacerse hasta después de las elecciones regionales, ya que antes, implicaría que ese poder del Estado quede descabezado.
Aunque Cardenal observa un trasfondo en la propuesta del magistrado René Herrera, porque al renunciar los magistrados electorales las elecciones en la Costa Caribe tendrían que ser pospuestas, lo que coincide con la finalidad que siempre han tenido los liberales y es que no se realicen los comicios.
Agregó que no sólo basta con la renuncia de los magistrados electorales, sino que deben de ser procesados por los múltiples delitos electorales que han cometido.
Mario Hurtado, también del Movimiento por Nicaragua, es del criterio que deben de renunciar todos los magistrados y ser sustituidos por ciudadanos notables.
Enfatizó que no se debe desestimar reformas a la Ley Electoral, como parte de la solución al problema.
“Toda la estructura administrativa del CSE está partidarizada, siguen estando una gran cantidad de ex funcionarios de la Seguridad del Estado, que el Frente Sandinista ha colocado ahí, lo cual le resta credibilidad a cualquier proceso electoral rectoreado por este CSE”, dijo Hurtado.
Por su parte el vicepresidente de la CSJ, Rafael Solís, defendió la sentencia emitida por la Sala Constitucional a favor de los magistrados suplentes del CSE.
Según Solís, lo que la Corte hizo fue “intervenir para que el Poder Electoral, el Consejo mismo trabaje bien, sin problemas: si no quieren llegar a un consenso los (magistrados) propietarios, que se incorporen los suplentes”.
“La idea de la Corte fue darle una opción al presidente del Consejo (Supremo Electoral) para que no se parara el trabajo, que se hicieran las elecciones normalmente el 5 de marzo, y que se siguiera adelante para hacer las elecciones (nacionales) en noviembre”, concluyó Solís.
CAUSAS DE CRISIS
Entre las consideraciones analizadas por E y T para proponer el cambio de magistrados, está que la partidarización del CSE ha erosionado su credibilidad y operatividad.
“Lejos de ser la entidad que debe ser, una que resuelve y adjudica los problemas normales entre partidos, se ha convertido en una institución que los reproduce y los magnifica”, dice E y T.
Señala que desde hace algún tiempo, lo que pasa a nivel interno del CSE es librar batallas para obtener el control partidario y la búsqueda de mecanismos para revestir de legalidad maniobras motivadas por la conveniencia partidaria.
También recomienda al presidente Enrique Bolaños evitar caer en situaciones de aparente apoyo a candidaturas en giras de trabajo, para que no se repita lo de Granada.
«ORTEGA PRESIDENTE»
El magistrado liberal en el CSE, René Herrera, expuso como otra “solución” que la Sala Constitucional decrete “que Daniel Ortega sea presidente, que Eduardo Montealegre sea vicepresidente y nos ahorramos las elecciones”.
(Con la colaboración de Luis Eduardo Martínez)