- Después de 14 años de ardua labor Conanca celebra que 800 niños están libres de la mortal enfermedad
Roberto Pérez Solí[email protected]
Ada Guido sabe que ha vuelto a nacer y por eso cada vez que lo recuerda, en soledad o acompañada, llora de alegría.
Marcia Portobanco, su mamá, no se cansa de agradecer a Dios por la nueva etapa que ahora vive su quinceañera.
Las dos están sentadas en unos sillones del deteriorado centro de convenciones Olof Palme, en Managua. Son las 10:30 a.m. del pasado miércoles y apenas un grupo de niñas termina de demostrar sus cualidades danzarias. Los aplausos de madre e hija no se hicieron esperar.
Pero no están solas. Hay más de mil personas, en especial niños y adolescentes, que también aplauden con una fuerza salida del alma. Y no es para menos. Celebran que el cáncer no pudo arrebatarle sus vidas.
“Doy gracias a Dios, a los doctores y a todo el personal del Hospital La Mascota porque siempre me han dado el valor de salir adelante”, expresó Guido.
El cáncer le apareció a los nueve años, en forma de una pelota de grasa, en su pierna izquierda. Seis años después los dolorosos recuerdos de las sesiones de quimioterapia es lo único que ha quedado en su memoria. La cruel y mortal enfermedad ya no la acompaña.
Al igual que Ada, otros 800 niños y adolescentes han sido curados.
Demandan más apoyo
La Comisión Nicaragüense de Ayuda al Niño con Cáncer (Conanca) desde hace 14 años se ha dado la tarea de devolverles la vida con tratamientos médicos y ayuda sicológica gratis.
“Necesitamos más apoyo porque Conanca quiere atender pacientes hasta los 18 años, ahora los ayudamos hasta que cumplen 14 años”, dijo Amalia Frech, presidenta de esta institución que cada año sólo en sesiones de quimioterapia invierte más de 400 mil dólares.
Para poder ejercer su labor humanitaria Conanca recibe ayuda de varias instituciones de la empresa privada, entre las que sobresale Banco Uno.
Dos mil afectados
El doctor Fulgencio Báez Lacayo, miembro del equipo médico que Conanca tiene en el Hospital La Mascota, en Managua, asegura que en Nicaragua se detectan unos 200 casos de cáncer en niños cada año. Estima que el total nacional de afectados en la actualidad puede superar los 2,000 casos.
“Con esta actividad estamos mostrando a la sociedad que los niños se curan si son atendidos a tiempo”, dijo Báez.