AFP
LA PAZ.- La decisión de Estados Unidos de retirar la visa de ingreso a su territorio a la senadora Leonilda Zurita, brazo derecho del presidente indígena de Bolivia, Evo Morales, amenazaba convertirse en un escollo en la relación bilateral, considerada auspiciosa la víspera por la Casa Blanca.
Washington resolvió retirar intempestivamente ayer la visa a Zurita, dirigente de los cocaleros del Chapare, por sospechas de terrorismo.
La alta dirigente cocalera fue acusada en el pasado de haber participado a fines de la década de los noventa en el asesinato de un policía y de su esposa, en el Chapare, centro de producción de coca.
La notificación se conoció un día después de que el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Adam Ereli, destacara que la relación bilateral, signada por la lucha antidroga en el Chapare boliviano, de donde emana el poder político de Morales, experimentó “un inicio positivo” en el último mes.
“Las relaciones se caracterizan más por la continuidad que por alejamientos de enfoques anteriores (…); creo que Estados Unidos y Bolivia comparten el compromiso de luchar contra el comercio ilegal de la droga”, agregó Ereli.
El retiro de la visa a Zurita, la mujer cocalera más próxima al mandatario boliviano, “es una molestia” para la relación entre La Paz y Washington, admitió a la radio católica Fides el diputado socialista Gustavo Torricos.
“Se ve que éste es un tema dirigido. No hay que ceder ante estas provocaciones. Si defender la dignidad de un pueblo es hacerse catalogar de terrorista, entonces bienvenida doña Leonilda al mundo de los terroristas”, contestó Torrico, también muy vinculado a Morales.
La Paz y Washington discuten estos días los términos de la lucha antinarcóticos en esta nación andina. Washington se opone a los cultivos de coca en el Chapare, que una ley boliviana considera excedentarios, mientras que La Paz asegura que combatirá a los narcos y la cocaína y no a los cocaleros ni a la coca.
El senador Oscar Ortiz, del opositor derechista Poder Democrático y Social, del ex presidente Jorge Quiroga, pidió investigar la acusación.
“Habría que confirmar la veracidad o no de la acusación que se está haciendo a la senadora. Seguramente ella misma y su partido (Movimiento al Socialismo, MAS, de Morales) tendrán que dar explicaciones al pueblo boliviano”, requirió Ortiz.
“El propio vicepresidente (Álvaro García) ha estado preso por terrorismo”, acusó.
Asterio Romero, dirigente de los cocaleros del Chapare, denunció que “Estados Unidos siempre ha actuado de manera vertical” y que “nos sentimos muy humillados”.
En la notificación a Zurita, la Casa Blanca planteó sus previsiones contra sospechosos de guardar vínculos con “actividades terroristas o estén asociados con organizaciones terroristas o que pudiesen intentar involucrarse en actividades que podrían poner en peligro el bienestar y la seguridad de EE.UU.”