El ministro Mario Arana cabildeó sin éxito con los médicos. (LA PRENSA/ C. CORTEZ)

Pláticas estancadas

Roberto Pérez Solí[email protected] Las diferencias entre la Federación de Médicos Pro Salario y el resto de trabajadores de la salud sirvieron para empantanar las negociaciones con el Poder Ejecutivo, iniciadas la semana pasada, para tratar de poner fin al paro de labores médicas iniciado hace tres meses. “Se les había dicho (al Gobierno) desde el […]

Roberto Pérez Solí[email protected]

Las diferencias entre la Federación de Médicos Pro Salario y el resto de trabajadores de la salud sirvieron para empantanar las negociaciones con el Poder Ejecutivo, iniciadas la semana pasada, para tratar de poner fin al paro de labores médicas iniciado hace tres meses.

“Se les había dicho (al Gobierno) desde el viernes que nos íbamos a sentar en habitaciones separadas, pero no lo entendieron”, dijo el doctor Elio Artola.

La actitud de los médicos fue reprochada por Gustavo Porras, secretario general de los Trabajadores de la Salud (Fetsalud), quien abandonó rápidamente el llamado “salón de la unidad”, de la antigua Presidencia de la República.

“Que se arreglen ellos, nosotros pedimos salario para todos, nosotros no estamos metidos en intrigas políticas del Partido Conservador”, dijo Porras en alusión a Artola, sin ahondar más en el asunto.

Porras anunció que desde hoy no permitirán la entrada a los Médicos Pro Salario a las unidades de salud y, añadió que ahora su demanda salarial será del ciento por ciento y no del 38 por ciento.

La Ministra de Salud, Margarita Gurdián, lamentó la situación y dijo que el descontento de ambos gremios fue porque no se les permitió que en las negociaciones estuvieran más personas de las inscritas durante último encuentro.

Gurdián comentó que los representantes de la Iglesia Católica no asistieron al encuentro de ayer porque “veían que después de firmar un acuerdo no se había mejorado la atención en emergencias”.

Mario Arana, Ministro de Hacienda y Crédito Público, adelantó que pueden disponer de 15 millones de dólares para incrementos de salario, del fondo que estaba destinado al gasto en pobreza.

DENUNCIAN A ARTOLA

El doctor Eduardo Cáceres denunció que su colega Elio Artola, en medio de la huelga ingresó a un familiar al Hospital Lenín Fonseca. Se trata de Manuela Espinoza quien está en la Sala de Mujeres, cama 25. “Las consecuencias de la huelga deben ser parejas para todas las personas”, dijo Cáceres.

Artola, al ser consultado, dijo que la señora no era su familiar, sino la esposa de un primo. “Llegó casi en coma diabética, se atendió en emergencia y se hospitalizó”, se defendió el médico.

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