Guardián de la naturaleza

Roberto Álvarez es quizás la única persona que se ha dedicado en cuerpo y alma —como él dice— a combatir y prevenir los incendios forestales y tratar de disminuir el avance de la frontera agrícola, que muchas veces es la principal causa de los incendios forestales. Según Álvarez, los humanos debemos aprender a darle un […]

  • Roberto Álvarez es quizás la única persona que se ha dedicado en cuerpo y alma —como él dice— a combatir y prevenir los incendios forestales y tratar de disminuir el avance de la frontera agrícola, que muchas veces es la principal causa de los incendios forestales. Según Álvarez, los humanos debemos aprender a darle un mejor trato a la naturaleza.

Ricardo Guerrero Nicaragua [email protected]

De ojos negros y mirada profunda, biólogo de profesión, con 21 años de estar inmerso en el sector forestal, Roberto Álvarez es un hombre de aspecto muy humilde, con inmensas ganas de trabajar en aras de que las próximas generaciones conozcan qué es un bosque.

Critica la forma de actuar de las autoridades, ya que nunca se ha visto que una persona que haya causado un incendio está presa. Se describe como un gran conocedor del sector forestal. Desde muy pequeño soñaba con un mundo libre de contaminación, “esa idea ha recorrido mi mente, desde muy niño, con una curiosidad infantil”, afirma.

Sus conocimientos sobre el sector forestal le han valido para ser parte del equipo del departamento forestal, primero del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), y ahora del Instituto Nacional Forestal (Inafor). Hoy enfrenta un nuevo reto: tratar de disminuir a como sea los incendios forestales, lo que valora que ha logrado, ya que en los últimos cinco años estos han disminuido considerablemente.

Considera que sus mejores aliados en el combate contra los incendios forestales son los miembros del Ejército de Nicaragua, y la Policía que se ha dado a la tarea de investigar quiénes inician las quemas, además de las alcaldías municipales del país.

¿Cómo empezó a involucrarse con el sector?

Mirá, tengo 21 años de trabajar con el sector forestal, primero empecé a trabajar en áreas protegidas, después pasé a trabajar en la dirección forestal, cuando ni siquiera existía una unidad de protección forestal, era una actividad que se hacía eventualmente, una vez al año nada más. En ese tiempo se me dio la tarea de formar un área de protección forestal ya que en ese tiempo no existía ni una oficina de protección forestal. Luego empecé a capacitarme y logramos tener un departamento de protección forestal, en ese tiempo era en el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), ahora estoy en el Instituto Nacional Forestal (Inafor).

¿Quiénes son los principales causantes de los incendios forestales?

Yo creo que los principales causantes son los campesinos, ya que muchas veces las instituciones que otorgan los permisos para hacer las quemas, como no quieren asumir sus responsabilidades, no le dan el permiso al campesino, entonces él (campesino) realiza la quema a medianoche, sin que nadie se dé cuenta, cuando te levantás vas a ver que una pequeña quema se convierte en un incendio forestal de gran magnitud.

¿Considera que el sector está en vías de extinción?

El panorama forestal presenta una interesante mezcla de oportunidades y problemas. En el ámbito mundial, nunca ha sido tan sombría la perspectiva para los bosques, pero la verdad es que la función de estos nunca ha sido mejor comprendida y apreciada que ahora. Ahora todos, hasta el más ignorante sabe que en los bosques está la vida. Entonces ahora corresponde a los especialistas y a los dirigentes de este sector enfrentarse resueltamente con esas cuestiones.

Hablemos sobre el aprovechamiento de la tierra. ¿Por qué cree usted que en la actualidad la gente exige mucho de los bosques y no le dan nada a cambio?

(Se rasca la cabeza en tono de preocupación). Mirá, los bosques de los países en desarrollo, como el nuestro, están siendo destruidos en gran medida, muchas veces por la ambición de los hombres, pero por una población rural cada día más numerosa. Yo soy de la idea que es indispensable planificar integralmente el aprovechamiento de la tierra. El experto forestal tiene que colaborar con los especialistas en agricultura, sociología, etc. en busca de una solución integral al problema del bosque. Hay que pensar en el recurso en su conjunto y no de forma aislada.

En la actualidad existe gran preocupación por el medio ambiente. ¿Dónde cree usted que se librarán las batallas más significativas por el medio ambiente?

La preocupación por el medio ambiente es de alcance mundial. Los países desarrollados tienen su manera de perjudicar al medio ambiente: desechos industriales, consumo abundante de combustibles y otros tantos males. En los países pobres hasta la fecha no se ha manifestado mucha preocupación por la contaminación industrial porque no repercute inmediatamente sobre las necesidades de una mayoría de población; no obstante, ya se reconoce que la cuantiosa destrucción del bosque es una gravísima amenaza para el ambiente. La verdad es que el crecimiento demográfico exige un incremento de la producción agrícola. En parte se puede lograr haciendo más productiva la tierra hasta ahora cultivada, pero además será preciso cambiar el uso de tierra antes boscosa para dedicarla a la agricultura. Lo importante es asegurarse de que esa tierra que cambia de uso es apta para ser cultivada sostenidamente y de que al hacer el cambio se prevea un papel para el árbol en los sistemas de cultivo. Mientras la población siga creciendo los recursos van en disminución.

¿Por qué es necesario desarrollar el recurso forestal sostenible?

El recurso forestal genera bienes y servicios que traen beneficios sustanciales a la sociedad nicaragüense. El papel de los bosques es impedir la erosión de los suelos y los deslaves. Garantiza el suministro de agua, tanto a las poblaciones rurales como urbanas, los árboles en las ciudades hacen un aporte a la salud al ayudar a limpiar el aire y mejorar el clima.

¿Qué importancia le atribuye usted a la cuestión social en el desarrollo forestal?

Los aspectos sociales son fundamentales. Recordemos que los bosques son un recurso primordial. Hubo tiempos en que toda la población del mundo estaba constituida por moradores de bosques que aprovechaban directa o indirectamente este recurso natural. En realidad los pueblos que siguen siendo moradores de bosques en aquel sentido primitivo viven en completa armonía con su ambiente natural. Saben exactamente cómo utilizarlos sin destruirlos. Un ejemplo son los pobladores de los bosques amazónicos.

El hombre se ha “civilizado” e “industrializado”. Esto lo ha apartado tanto de su medio ambiente original que ignora —incluso muchos entre los muy leídos— casi todo de la naturaleza.

En el mundo en desarrollo la situación es aún más crítica porque un elevadísimo porcentaje de la población vive del campo, sirviéndose para subsistir, en medida mucho mayor de lo que hasta ahora se creía, de productos del bosque.

La gente pobre del campo que vive al borde de los bosques son campesinos que tratan de subsistir convirtiendo los recursos del bosque en tierra de cultivo. Entonces para aliviar la situación tendremos que mirar más allá del bosque. Pero quienes sigan dependiendo de este tendrán que participar más y mejor en su conservación y aprovechamiento.

¿Considera que ahora existen instituciones responsables que en realidad busquen mejorar el sector ambiental?

Yo creo que sí. Ahora existe un montón de personas que están interesadas en la protección del sector forestal, antes tenía que andar golpeando puertas en diferentes ministerios, en el Ejército y la Policía, ahora no es así. Hoy los mismos miembros del Ejército llegan a ofrecerse para trabajar, ellos mismos me dicen que los incluya en el plan de trabajo que he planeado. Porque quieren ayudar ya sea con materiales educativos y cuñas radiales ya que como institución no podemos por sí solos. Todos tenemos que unirnos para lograr que nuestro medio ambiente sea cada día más agradable.

Además de luchar contra los incendios forestales, ¿qué hace?

Me dedico a dar clases, pero no en los colegios ni las universidades, sino a las personas que quieran capacitarse y aprender las técnicas para combatir los incendios forestales. Mediante estas actividades nos proponemos invertir en el conocimiento de los jóvenes y en el campo explicamos a los campesinos las cosas que deben hacer en caso de un incendio. También me dedico a estudiar las plagas y enfermedades, un problema que también ataca a lo árboles. Si no recordemos el gorgojo descortezador del pino.

¿En que cantidad se han disminuido los incendios forestales?

En 1998 ocurrieron 15,186 incendios forestales, el año pasado estos se redujeron a 3,800, eso te indica que ahora las instituciones sí están trabajando en conjunto. Ahora contamos con el apoyo de muchos organismos internacionales, estas instituciones están apoyando económicamente, eso ha incidido mucho en la reducción de los incendios.

¿Cuáles han sido las zonas más afectadas?

Hasta el momento las zonas del país que han sido azotadas por este tipo de fenómenos naturales, algunas veces, pero la mayoría causadas por el hombre se concentran en Nueva Segovia, Estelí, Madriz, Matagalpa, Jinotega, San Francisco Libre, Chinandega, Carazo y Rivas, en donde hemos conformado 233 brigadas contra incendios. Estos incendios causan pérdidas económicas al país por el orden de los 40 millones de dólares anuales.

Para aliviar esta situación tendremos que mirar más allá del bosque. Pero quienes sigan dependiendo de este tendrán que participar más y mejor en su conservación y aprovechamiento.

¿Cuándo piensa dejar de insistir en ver un bosque sin incendios forestales?

Mi trabajo es buscar que se reduzcan los incendios al nivel más bajo, pero vos sabés, tengo 21 años de trabajar en esto. Al inicio empecé solo, ahora hay un montón de instituciones nacionales e internacionales interesadas en terminar con este tipo de fenómenos. Eso me da la pauta para no retirarme aún. Quiero irme hasta que los incendios se hayan reducido hasta en un 70 por ciento.

“Goyo Mapachín”

Don Roberto Álvarez fue el creador de la mascota de protección forestal, el cual se llama Gregorio y como es un mapachín, “se le llamó ‘Goyo Mapachín’”, asegura.

Don Roberto explicó que la historia de este personaje se remonta al período de 1992-1993, cuando se vio la necesidad de crear conciencia en las personas a la protección de los recursos naturales y la prioridad de tener un símbolo que brindara mensajes para la protección de los bosques.

“Al no tener un símbolo o mascota como protección del medio ambiente, iniciamos la búsqueda en nuestra fauna de una mascota representativa que estuviera presente en las regiones Pacífico, Caribe y Central. “Se pensó en varios animales como la lora, chocoyo, pizote, conejo y venado”, indica.

Se realizó un concurso con la participación de algunos centros de estudio, y se seleccionó a la escuela Walter García, hoy escuela de Nuestra Señora de La Merced, donde se trabajó con niños de preescolar hasta sexto grado y fue una niña de tercer grado la que elaboró la mejor propuesta. “Fue una selección difícil ya que eran muchas propuestas. Al final nuestra mascota seleccionada se le puso como nombre ‘Gregorio Mapachín’, el protector de nuestros bosques”.

Es así que el 14 de febrero, Día de los Enamorados, nace una mascota símbolo de protección a nivel nacional, con el lema, ¡Evitemos los incendios forestales y agropecuarios, no más quemas! emitiendo mensajes positivos en pro de evitar, el deterioro que ocasionan los incendios en los bosques que no sólo destruyen la masa boscosa, sino todo lo que rodea el ambiente.

“Goyo Mapachín” es aceptado hasta la fecha como la mascota de Nicaragua en contra de los incendios forestales y es conocido tanto a nivel nacional como internacional.

“Su nombre quedó grabado en los nicaragüenses como ‘Goyo Mapachín’, la mascota de protección forestal”.

Otra de las facetas de la vida de don Roberto, es que dedicó gran parte de su juventud al deporte, 15 años para ser exactos.

Desde la edad de 18 años participó en todas las carreras ciclísticas que se organizaban a nivel nacional, como la vuelta a Nicaragua.

“Este es un deporte donde se requieren muchas piernas y muchos pulmones, pero en ese tiempo soñaba con ser un gran campeón”, señala.

Recuerda a algunos corredores famosos de esa época, como los hermanos De Trinidad, que tienen un laboratorio clínico en el barrio Monseñor Lezcano.

“Gerardo Escobar, ahora dueño de una farmacia en Las Mercedes y ‘El Comanche’, un corredor bien fuerte de la época”, recuerda.

Actualmente don Roberto cuenta con 57 años de edad.

Cuenta que por el trajín de su trabajo ha escapado de perder su matrimonio. “Ahora tengo que dedicarle más tiempo a mi familia”, señala.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí