- Diputados del FSLN votarán para que graven ganancias de petroleras, pero los del PLC y ALN se opondrán
- Si lo aprueban, habría alza de precios de combustibles o desabastecimiento, advierten empresarios
Mario José Moncada y Luis Felipe Palacios [email protected]
Los diputados del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) dijeron ayer que apoyarán la creación de un nuevo impuesto para las empresas petroleras, con el que subsidiarán a los transportistas de Managua, pero los diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) anunciaron que se opondrán.
Representantes de la industria petrolera de Nicaragua y especialistas advirtieron que, si el Poder Legislativo aprueba un nuevo gravamen a las ganancias de las empresas de ese sector, provocará un alza de precios de los combustibles o desabastecimiento del petróleo y sus derivados, con consecuencias negativas para la economía nacional.
“La aplicación de este impuesto dejaría a las empresas en una situación insostenible, desde el punto de vista financiero y, por lo tanto, el precio (de los combustibles) se tendría que ajustar, lo cual sería una alternativa al no tener los recursos necesarios para poder importar los volúmenes de petróleo que la economía nacional requiere y garantizar el abastecimiento de forma fluida”, afirmó Agustín Fuentes, gerente general de la compañía Esso, en declaraciones a LA PRENSA.
Según el acuerdo, rubricado la madrugada del martes por el Gobierno, la Alcaldía de Managua y los transportistas, para poner fin a una huelga de ocho días, crearán por ley un impuesto a las utilidades de las petroleras que estaría vigente por cuatro meses, mientras los transportistas adquieren unidades nuevas que les permitan establecer tarifas diferenciadas.
Eso significará alrededor de 66 millones de córdobas que, junto a los 16 millones de córdobas que percibió el Estado en enero por el arriendo de Petronic, sumarán 82 millones para los buseros, que se les entregarían de febrero hasta mayo.
Sin embargo, Agustín Fuentes calificó como “confiscatorio e inviable” el nuevo impuesto, porque la industria petrolera ya paga el Impuesto sobre la Renta (IR) y porque sus utilidades alcanzan el dos por ciento, aunque no precisó cifras.
“Un nuevo impuesto da una señal equivocada a los inversionistas extranjeros, a empresas como las nuestras que han estado operando por muchos años en Nicaragua de forma eficiente y haciendo inversiones”, sostuvo el gerente general de ESSO.
José García, director ejecutivo de Petronic, indicó que para pagar el nuevo impuesto esa industria tendría que hacer uso de los recursos que destina a las importaciones de petróleo y derivados.
Según las cifras oficiales, el año pasado las compras de crudo y sus derivados sumaron alrededor de 10 millones de barriles, equivalentes a poco más de 550 millones de dólares.
“Vemos que el nuevo impuesto no sería sostenible. Nos obligaría a entrar a una situación peligrosa de insolvencia financiera que, inclusive, nos llevaría a un peligro de desabastecimiento, pues no tendríamos el suficiente capital para comprar los debidos cargamentos de petróleo y sus derivados”, indicó García.
Los empresarios dijeron que buscan el apoyo de otros sectores de la empresa privada y hacen cabildeo en el parlamento, para evitar la aprobación del nuevo impuesto.
El economista experto en hidrocarburos, Róger Cerda, confirmó que “la primera consecuencia fatal de esta decisión absurda (el nuevo impuesto) sería un incremento imprevisto y adicional de la inflación (alza generalizada de los precios), ya que este precio líder se vería incrementado fuertemente”.
“No se puede gravar a un sector y crear una renta con destino específico, sea que la petrolera absorba el impuesto, bajando su rentabilidad, o que lo traslade al consumidor, bajándole aún más sus ingresos y el valor de su dinero”, explicó.
¿BATALLA PARLAMENTARIA?
El jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, afirmó que cuentan con los votos suficientes para aprobar la iniciativa de ley que contempla el nuevo impuesto a las petroleras. Dijo que tienen 38 legisladores sandinistas, cuatro de la bancada Azul y Blanco, dos de Camino Cristiano Nicaragüense (CCN) y “buena parte” de la bancada liberal.
El diputado Wilfredo Navarro adelantó que los 40 diputados liberales se van a oponer a esa ley, mientras que la bancada Alianza Liberal Nicaragüense-Partido Conservador (ALN- PC), que reúne a siete diputados, también anunció su oposición a la propuesta.
El presidente del PLC, Jorge Castillo Quant, ratificó que sus diputados se opondrán a la creación del nuevo impuesto.
La aprobación de esa iniciativa requiere mayoría simple, es decir 47 votos en caso que estén los 91 diputados presentes en el plenario. Si en el plenario hay 47 diputados, que es el mínimo para hacer quórum de ley, se requerirá nada más del voto favorable de 24 diputados, que fácilmente lo reúnen los sandinistas.
La iniciativa de ley no será presentada con trámite de urgencia, explicó Castro, quien afirma que las empresas petroleras que operan en el país han tenido utilidades “arriba de los 300 millones de córdobas ó 400 millones de córdobas” en los últimos cinco años.
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