Gustavo Ortega [email protected]
** Entonces… se acabó el paro de transporte, buena noticia para muchos, pero mala para otro montón.
** Los dueños de camionetas que aunque caro resolvieron la falta de transporte urbano por una semana, y los mismos taxistas, están renegando porque ya se acabó, por el momento, la tambarria de los transportistas.
** “Parece que se salieron con la suya los ‘bróderes’ buseros”, comentó un amigo de los asteriscos… y es cierto. Un impuesto para las petroleras fue la salida de baño.
** La decisión raya en la irresponsabilidad, falta de cordura y seriedad de todas las partes involucradas. Es un parche más que al final “pringará” a todos los cristianos.
** Dejémonos de tonteras, las petroleras no son monjas de la caridad, ese impuesto a sus utilidades, algo que lesiona la promoción de inversiones en este país, será trasladado a los consumidores, démoslo por hecho.
** No tardamos en ver un repunte inflacionario, es decir un alza generalizada de precios, mientras los salarios… ahí bien, gracias.
** Coincidimos con el especialista en Derecho Tributario, Julio Francisco Báez, en que se deben buscar otras alternativas, o se hubiese buscado gravar también a otros rubros… o al “lujo” como bien lo señala el especialista.
** Pero no, aquí las cosas se hacen a la loca, provocando que el remedio sea peor que la enfermedad, y lo que es peor, que los buseros seguirán dándoselas de los “rambos” en las calles, maltratando a la gente y planificando su próximo chantaje.
** Por eso volvemos a preguntar, ¿dónde está el Conpes?, una instancia que debería llevar la voz cantante en este asunto, pues no le corresponde a los políticos resolver las crisis económicas, que ameritan una solución estructural y no de coyuntura.
** Ahora esperemos qué pasará con el paro de los médicos y trabajadores de la salud… no nos asustemos que inventen otro impuesto para resolver las demandas, pues parece ser la salida más fácil.
** Ojalá la solución esté cerca, pues con la salud no se juega, algo que los mismos médicos a veces parecen olvidar. Y encima de eso no espera un año electoral.