Luis Solórzano
Si las elecciones van a tres bandas se dificulta la posibilidad de alcanzar los dos tercios en la Asamblea para poder reformar la Constitución Política de la República. Estoy consciente que ir a cuatro bandas es un riesgo porque es como unir lo bueno con lo malo, lo cual puede dar como resultado que todos se hagan malos. No obstante, considero que sólo así se obtendrán los dos tercios en la Asamblea para iniciar el proceso de establecer un gobierno de Derecho a través de la reforma de la Constitución.
Vale la pena el riesgo de ir a cuatro bandas, porque confío en que Nuestro Señor Jesucristo le dará la sabiduría al pueblo de Nicaragua para que no vote por los candidatos del pacto corrupto sino por los que están en contra del pacto de la ignominia, con la esperanza de un mejor destino para el sufrido pueblo de Nicaragua.
Si llegan nuevamente los corruptos al poder sería postergar el desarrollo económico de Nicaragua y eso significa hundir más en la miseria al pueblo. Si analizamos con visión de futuro el panorama político y las circunstancias que se presentan en los comicios electorales, creo que el pueblo de Nicaragua votará masivamente a favor de los que están en contra de ese pacto vergonzoso, que ha politizado todas las instituciones del Estado impidiendo la inversión para el desarrollo político, social y económico.
No podemos convertirnos en la cenicienta de Centroamérica. Costa Rica tiene una democracia sólida y un Estado de Derecho. Por su parte, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y Belice hacen todos los esfuerzos por consolidar el Estado de Derecho. Eso nos coloca en una posición de desventaja política, social y económicamente en el proceso de Integración de Centroamérica.
Granada