Eduardo Cruz Sá[email protected]
A pesar de su corta edad, un niño de tres años ya conoce muy bien las adversidades de la vida, pues desde hace seis meses lucha contra un tumor en el cerebro que lo mantiene entre la vida y la muerte en el Hospital Materno Infantil Fernando Vélez Paiz, en Managua.
Mario Castellón Espinosa vive en la comarca Colocondo, en el municipio de San Juan de Limay, departamento de Estelí, y según sus padres, Santos Castellón Gómez y Dania Espinosa, desde hace seis meses se le empezó a caer el párpado de uno de los ojos. También comenzaron los dolores en la espalda y en la cabeza, y luego sufría constantes caídas. Ya no podía caminar. Ahora tampoco puede ver. El tumor lo ha dejado ciego.
Ver a su hijo llorar y no poder hacer nada por aliviar su dolor se convirtió en un calvario para sus progenitores.
En el Hospital Antonio Lenín Fonseca le realizaron un electroencefalograma, en el cual se detectó el quiste que amenaza con quitarle la vida a Mario.
Actualmente el niño se encuentra en el Hospital Fernando Vélez Paiz, donde los médicos enfrentan un dilema: si lo operan hay riesgos de que fallezca en la cirugía; y si no lo intervienen, el tumor se desarrollará y las consecuencias podrían ser fatales.
El doctor Julio Flores, director del centro médico infantil, explicó que el menor presenta un cráneo-faringeoma, un tumor que el paciente tiene ubicado en la fosa posterior del cráneo y que aparentemente está comprimiendo el cerebelo.
El niño está conectado a un ventilador, y según la recomendación que hace el neurólogo que lo atiende, el infante debe ser tratado con prontitud, aunque en el hospital no se puede estabilizar.